Óscar García, Físico en el Museo de las Ciencias. La protección ocular, para el eclipse, es el factor más crítico para evitar lesiones graves en la retina
El programa itinerante ‘Cuenca Eclipse’, impulsado por la Diputación Provincial en colaboración con el Museo de las Ciencias, Impulsaclm y la Junta de Comunidades, recorre la provincia para preparar a la población ante el eclipse total de sol del próximo 12 de agosto. Durante la parada celebrada este sábado en Jábaga, que incluyó observaciones, aproximaciones a la astrofísica y proyecciones en el planetario móvil por la mañana, la actividad continuó por la tarde con la maleta astronómica, un recurso educativo y divulgativo del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha que lleva una colección de materiales didácticos que incluye 21 juegos de mesa diferentes, tanto en español como en inglés, además de recursos digitales manipulativos que se van actualizando progresivamente. Una jornada en la que el físico del Museo de las Ciencias, Óscar García, detalló, entre otras muchas cosas, las pautas imprescindibles para observar el evento de forma segura.
El fenómeno alcanzará su fase de totalidad en torno a las 20:30 horas, coincidiendo con la puesta de sol. Por este motivo, García subraya la necesidad de buscar ubicaciones elevadas y despejadas de obstáculos visuales como edificios o montañas. En Cuenca capital, el punto de encuentro recomendado será la loma del Cerro Socorro, situada a las espaldas del Museo Paleontológico (MUPA), donde se espera la congregación de miles de personas y la asistencia de la agrupación AstroCuenca. En Jábaga, en donde la oscuridad total durará apenas 50 segundos, una de las posibles zonas para observar el eclipse sería en las zonas altas próximas a la Pradera del Serval.
La protección ocular es el factor más crítico para evitar lesiones graves en la retina. El astrónomo insiste en adquirir gafas homologadas con certificación europea e ISO en establecimientos regulados como ópticas o farmacias, descartando por completo métodos caseros como radiografías o cristales de soldador. Su uso requiere un protocolo estricto: comprobar primero que el filtro no esté rayado, apartar la mirada del sol para colocarlas y no observar el astro durante más de 30 segundos seguidos. Las gafas únicamente deben retirarse durante los escasos segundos de oscuridad total, el único instante en el que es seguro apreciar a simple vista fenómenos como la corona solar o las perlas de Baily.
Contexto regional y preparativos históricos
Esta labor divulgativa sobre el terreno culmina un intenso trabajo de preparación institucional que se lleva gestando durante todo el año. Tal y como consta en el archivo de este medio, la estrategia regional fijó desde el pasado mes de abril el objetivo de convertir a Cuenca y Guadalajara en los epicentros nacionales para el seguimiento de este fenómeno astronómico. Para ello, el Gobierno autonómico implementó un programa formativo dirigido a 360.000 alumnos en toda Castilla-La Mancha.
La jornada pedagógica vivida en Jábaga no es un hecho aislado, sino que forma parte de un despliegue sin precedentes en el territorio. Mientras Guadalajara acogerá la retransmisión internacional oficial desde el Observatorio de Yebes, en la provincia conquense la Diputación ha invertido casi un millón de euros en una agenda de 120 actividades culturales que recorre más de 60 pueblos. Asimismo, el Ayuntamiento de Cuenca ya tiene perfilado un Plan Local de Seguridad que consolida al Cerro del Socorro como el principal mirador de la ciudad. Toda esta maquinaria organizativa refuerza el mensaje que los expertos del Museo de las Ciencias están trasladando municipio a municipio: disfrutar del histórico oscurecimiento del 12 de agosto dependerá exclusivamente de la planificación y la estricta protección ocular.










