El Ayuntamiento de Brihuega invertirá más de 22.000 euros para instalar sistemas de tratamiento y filtrado de agua potable en ocho de sus pedanías. La iniciativa tiene como objetivo garantizar un punto de abastecimiento apto para el consumo vecinal cuando surjan anomalías puntuales en la red habitual, tales como incrementos en los niveles de nitratos.
Puntos de suministro y tecnología
Los nuevos equipos operarán a través de diferentes fases de purificación, que comprenden filtros de sedimentos de cinco micras, carbón activo, reducción de cal y magnesio, membranas de ósmosis inversa y postfiltrado. Estas estaciones automáticas alcanzan una capacidad de producción de 3,8 litros por minuto e integran mecanismos de control de calidad, lavado automático y alarmas por desgaste o fugas.

El caudal tratado se derivará a depósitos de acumulación dotados de tomas accesibles para que los vecinos puedan rellenar sus propias garrafas. El alcalde de Brihuega, Luis Viejo, explicó que la medida pretende sustituir el reparto puntual de garrafas comerciales por un recurso estable, cómodo y sostenible en los núcleos anejos.
Evolución del saneamiento local
La instalación de estos puntos de ósmosis se enmarca dentro del plan municipal iniciado en 2015 para modernizar el ciclo integral del agua en todo el término. Desde los primeros encuentros de coordinación con la Dirección General del Agua y los trámites de licitación autonómica, el municipio ha priorizado la seguridad hídrica comarcal.
Este desarrollo enlaza con el avance de la nueva estación depuradora de aguas residuales de Brihuega, iniciada en 2023 con un presupuesto superior a 2,8 millones de euros financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Con la llegada de los nuevos equipos de filtrado a las pedanías, el consistorio alcarreño afianza una red de infraestructuras hidráulicas destinada a blindar el abastecimiento de calidad en todos sus núcleos de población.

