El Ayuntamiento de Cañamares, en coordinación con la Junta de Comunidades y la Diputación de Cuenca, ha implementado una nueva ordenanza fiscal para regular el estacionamiento en el entorno del río Escabas durante los meses de julio y agosto. Para gestionar el volumen de visitantes que acuden a La Playeta, La Dehesa y El Barco, el consistorio ha habilitado la web parking.canamares.com, donde los usuarios deberán reservar de forma obligatoria su plaza de aparcamiento. La normativa contempla condiciones específicas para los vecinos del municipio, así como exenciones totales para los vehículos de emergencia y servicios públicos.
La ordenación del tráfico se complementa con una inversión superior a los 35.000 euros aportada por el Gobierno regional. Estos fondos se han destinado a delimitar los accesos, instalar nueva cartelería informativa y crear espacios exclusivos para emergencias, reforzando la seguridad vial y peatonal en este enclave de la Serranía de Cuenca. Además, se mantiene la prohibición estricta de utilizar barbacoas, hornillos, camping gas o estructuras de estancia prolongada, como tiendas de campaña y pérgolas, con el objetivo de prevenir incendios forestales y proteger esta zona catalogada dentro de la Red Natura 2000.

De la masificación al control: el nuevo modelo de los ríos conquenses
Este plan integral de ordenación responde a una necesidad creciente en la provincia por proteger sus espacios naturales frente al turismo masivo estival. A lo largo del último año, la hemeroteca de Liberal de Castilla refleja cómo la presión constante sobre los principales enclaves hídricos de la Serranía ha obligado a las distintas administraciones a tomar medidas restrictivas en las zonas de baño tradicionales. La transición de un modelo de acceso libre hacia uno regulado mediante reserva previa y control de aforos vehiculares se ha convertido en la norma para frenar la degradación del medioambiente.
La evolución en la gestión de La Playeta de Cañamares ilustra perfectamente este cambio de paradigma en el turismo natural conquense. Lo que antes se gestionaba mediante simples apelaciones al civismo, ahora requiere de plataformas digitales de pago, infraestructuras disuasorias y una vigilancia reforzada por parte del personal de la Junta. Con esta actuación conjunta, el objetivo de las autoridades es consolidar la idea de que el disfrute recreativo del río Escabas debe supeditarse a su conservación, garantizando un espacio ordenado y seguro para el futuro.

