La Diputación de Cuenca ha aprobado una propuesta provisional que destina 38.000 euros a financiar los servicios de información turística en nueve municipios de la provincia. Esta línea de subvenciones tiene como objetivo mejorar la atención directa que reciben los visitantes y fortalecer la promoción del patrimonio natural e histórico de estas localidades.
Los ayuntamientos beneficiarios de esta convocatoria son Belmonte, Horcajo de Santiago, Huete, Iniesta, Mota del Cuervo, El Provencio, San Clemente, Sisante y Villanueva de la Jara. La asignación económica alcanza los 4.500 euros para ocho de estos municipios, el máximo previsto en las bases, mientras que Sisante contará con 2.000 euros, cubriendo el cien por cien de la cantidad que había solicitado. Los consistorios disponen ahora de un plazo de diez días hábiles para presentar sus alegaciones antes de que se publique la resolución definitiva.

Para determinar el reparto de estos fondos, la institución provincial ha evaluado diferentes criterios técnicos. Entre ellos destacan la pertenencia a la Red Infotour, la proximidad de los municipios a Bienes de Interés Cultural o espacios naturales protegidos, y la actividad turística acreditada de cada zona. Según ha explicado la diputada de Turismo, Mayte Megía, mantener una red de oficinas profesional es fundamental para distribuir el flujo de visitantes y generar nuevas oportunidades económicas en las comarcas.
El reto de consolidar el turismo rural
Esta inyección económica mantiene la línea de actuación que la Diputación de Cuenca ha venido desarrollando durante el último año para descentralizar el turismo, un enfoque del que ha hecho seguimiento Liberal de Castilla en el análisis de las políticas provinciales recientes. En los últimos meses, el esfuerzo institucional se ha centrado en potenciar las comarcas de la Mancha y la Manchuela conquense mediante la profesionalización de la Red Infotour, buscando que el visitante no se quede solo en la capital. Al garantizar la financiación de estos puntos de información local, se afianza una red estructurada que guía al viajero hacia el patrimonio rural, estabilizando así la actividad turística como un motor de empleo continuo para los pueblos de la provincia.

