A partir del próximo mes de junio, los residentes de 26 pequeños municipios de la provincia de Cuenca podrán realizarse analíticas directamente en sus consultorios locales. Esta ampliación, impulsada por la Gerencia del Área Integrada de Cuenca (SESCAM), evitará que más de 5.200 conquenses tengan que desplazarse a sus centros de salud de cabecera para la extracción y entrega de muestras.
La medida ha sido confirmada en Albaladejo del Cuende por la delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, y el gerente del área, José Antonio Ballesteros. Con estas nuevas incorporaciones, la red sanitaria conquense alcanza los 101 puntos habilitados para analíticas, organizados a través de 30 rutas semanales de transporte. El objetivo es facilitar el acceso a la sanidad, especialmente a las personas mayores, que hasta ahora dependían de familiares o vecinos para acudir a municipios más grandes como Valverde de Júcar.

Búsqueda histórica
El archivo de Liberal de Castilla refleja que la descentralización de los servicios médicos responde a una demanda constante del medio rural conquense. Durante años, las limitaciones estructurales del antiguo hospital Virgen de la Luz dificultaban la recogida y el procesamiento masivo de pruebas desde la periferia. Las noticias del último año marcan un punto de inflexión coincidiendo con la puesta en marcha del nuevo Hospital Universitario de Cuenca, una infraestructura de 225 millones de euros que ha transformado la logística sanitaria de la provincia.
Cierre
La incorporación de estos 26 consultorios locales representa la consolidación de un plan de expansión territorial que arrancó a principios de año. Tal y como documenta la hemeroteca, la primera fase se centró en aumentar la frecuencia de extracciones en los grandes núcleos de población, abarcando los centros de salud de la capital, Arcas del Villar, Tarancón, Motilla del Palancar, Horcajo de Santiago y Campillo de Altobuey.
Ahora, la sanidad pública da el salto definitivo hacia la capilaridad rural. El nuevo laboratorio central, capacitado para procesar más de 4.000 muestras diarias, actúa como el motor que permite devolver servicios básicos a las zonas menos pobladas. Esta evolución evidencia cómo las grandes infraestructuras provinciales impactan directamente en el día a día de los pueblos, fijando población al igualar los servicios públicos entre los vecinos del entorno rural y los de la ciudad.

