El Parque Arqueológico de Segóbriga, enclavado en la provincia de Cuenca, volvió a convertirse en escenario vivo de la Antigüedad clásica durante los días 14, 15 y 16 de abril. Cerca de 2.500 personas —estudiantes de Secundaria, universitarios y miembros de asociaciones de adultos— asistieron a las representaciones del XLIII Festival Juvenil de Teatro Grecolatino, un evento que cumple 43 años de historia ininterrumpida bajo la dirección de su fundador, el profesor Aurelio Bermejo.
La programación reunió seis obras en tres jornadas. El grupo Noite Bohemia, de La Coruña, abrió el festival el día 14 con Troyanas de Eurípides y Miles Gloriosus de Plauto. Los días 15 y 16 fueron para el grupo Balbo, de El Puerto de Santa María (Cádiz), que interpretó Coéforas de Esquilo, El Persa y La Ifigenia en Áulide de Eurípides. Ambas compañías están formadas por alumnos de Enseñanza Secundaria, aunque Bermejo subrayó que su nivel fue «propio de actores profesionales».

La representación que emocionó hasta las lágrimas al director
El momento más destacado del festival fue la representación de Ifigenia en Áulide, que provocó en Bermejo una reacción inhabitual tras cuatro décadas al frente del evento. Con los ojos llorosos y la voz quebrada, el profesor la calificó de «sublime» y aseguró que ninguna otra representación en 43 años le había impactado de igual manera. La acústica natural del teatro romano —que carece de frons scaenae y abre el horizonte al paisaje manchego— y las condiciones climáticas especialmente favorables los días 15 y 16 completaron una experiencia que los propios asistentes describieron como «un auténtico lujo».
Reivindicación institucional y planes para la próxima edición
Bermejo no ocultó su frustración por la escasa atención que recibe el festival por parte de las instituciones culturales y educativas de Castilla-La Mancha, pese a que el Parque Arqueológico de Segóbriga es gestionado por la propia Junta de Comunidades. Calificó el evento de «único en su género en el mundo» y lamentó que su repercusión mediática en la región no esté a la altura de su alcance real.
Con ese objetivo, el director del festival avanzó dos iniciativas concretas para los próximos meses. A principios del próximo curso escolar contactará con las administraciones pertinentes para que Ifigenia en Áulide se represente de noche en Segóbriga, en una fecha sin conciertos, con el fin de ampliar el aforo y la visibilidad del espectáculo. Paralelamente, iniciará gestiones ante TVE 2 y otras cadenas televisivas para que la obra sea grabada en directo y posteriormente comentada por expertos en teatro griego clásico y por el propio Bermejo, quien podría relatar la historia de cuatro décadas de un festival que nació para acercar la cultura grecolatina a los jóvenes de forma «atractiva pero eficiente».
Contexto: Segóbriga, patrimonio conquense en el centro del debate cultural
El Parque Arqueológico de Segóbriga, situado en el término municipal de Saelices (Cuenca), es uno de los yacimientos romanos mejor conservados de la Península Ibérica. Su teatro, con capacidad para varios miles de espectadores en su época de esplendor, lleva décadas siendo escenario de este festival que conecta directamente a estudiantes de hoy con los textos que dieron forma a la civilización occidental. Que un evento de estas dimensiones —43 ediciones, miles de asistentes anuales, grupos de toda España— siga reclamando un mayor reconocimiento institucional en su propia comunidad autónoma es, precisamente, la paradoja que el profesor Bermejo pone encima de la mesa cada año. Y cada año, el teatro romano le da la razón llenándose.
