El Ayuntamiento de Cuenca ha organizado un homenaje al escritor y humorista conquense, José Luis Coll que ha consistido en un acto institucional en el Salón de Plenos y el descubrimiento de una placa en la fachada del edificio donde vivió, en la calle Alfonso VIII, número 75.

Mariscal destaca el talento y la inteligencia de José Luis Coll para hacer feliz a la gente a través del humor
⦁ Tras el acto institucional celebrado en el Salón de Plenos, se ha descubierto una placa en el edificio que habitó, situado en el número 75 de la calle Alfonso VIII

Al acto, conducido por el cronista de la ciudad, Miguel Romero, ha asistido la viuda, Clotilde Rodríguez; su hijos Mario Coll y Marta Coll; amigos; representantes del mundo de la cultura conquense y de la RACAL, de la que era miembro. También han dirigido unas palabras a los presentes Luis Cañas, José Vicente Ávila y José Ángel García.

En su transcurso se han proyectado imágenes suyas y se ha presentado, por parte del arquitecto, el proyecto de obra del mirador, junto a la ermita de San Isidro, que lleva su nombre y cuya ejecución se ha encargado al Consorcio del Real Patronato de la Ciudad de Cuenca. Un gran retrato de Coll, en el que aparece de espaldas ataviado como en sus apariciones televisivas, con chaquet y bombín, ha presidido el acto.

El alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal ha intervenido para decir que con este homenaje se salda una deuda con un conquense que ha destacado en creatividad y arte, que vivió una época tan complicada y difícil como apasionante, “una época de escritores, dibujantes y humoristas”.

Mariscal ha indicado que gracias a Luis Cañas ha podido conocer más a fondo la figura de este hombre polifacético, que destacaba en todo lo que se proponía, pero sobre todo ha descubierto a un escritor de talento, a un pensador, a una persona culta, reflexiva, que en cada respuesta soltaba una perla y de una extraordinaria inteligencia.

Ha destacado sus profundas convicciones, entre las que se encontraban hacer feliz a la gente a través del humor, “al difícil arte de hacer reír porque el humorista, entones, tampoco estaba bien valorado, porque la risa es producto de la inteligencia. Su humor era puro, blanco, sano, no hiriente, imperecedero”.

El primer edil ha recordado que desde el Ayuntamiento se ha rendido homenaje de diferentes maneras a los conquenses que han destacado en diversas facetas artísticas, como pasó en el año 2010 cuando se puso el nombre de José Luis Coll, José Luis Perales y Mari Carmen y sus Muñecos a tres calles del barrio de San Martín.

“Es lo que tenemos que hacer con las grandes personas que ha dado esta ciudad, esta tierra, con sus hijos predilectos”, ha dicho.