José Luis Chamón: está muy bien que hablemos de nuevas tecnologías pero en estos pueblos no tenemos cobertura 4G y, en algunos casos, no hay comunicación entre ellos

José Antonio González en Navalón.

Por segundo año consecutivo, un piquete y escuadra de gastadores de la Hermandad de Antiguos Legionarios de Albacete llevará al Cristo de la Fe, por las calles de Navalón, en una procesión que ya pudimos vivir el pasado año llena de escalofríos, por el “Novio de la muerte”,  y suspiros con algo de asombro cuando levantaban al Cristo medio metro por encima de sus cabezas mientras de sus voces escapaba la letra de “La muerte, no es el final”.

Se trata de una Hermandad que se funda en el año 2010. Llevamos diez años y estamos en esto unos diecinueve legionarios, cuatro paracaidistas, un regular y cuatro o cinco simpatizantes que nunca han hecho el servicio militar pero que sienten un gran fervor por todo lo que tiene relación con la Legión, nos dice José Antonio González, recientemente nombrado presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Albacete sustituyendo, así, a Fernando Gabaldón. Hay gente que estuvo en activo en los años setenta, ochenta y noventa. Yo fui el último, en el dos mil dos, estuve en el Tercer Tercio de las Legión, en el Juan de Austria, en Almería.

Legionarios con el Cristo de la Fe

Aunque José Antonio hizo el curso de cabo, realmente en la Hermandad no hay ningún oficial ni suboficial aunque en la de Cuenca, sí: en Cuenca está el sargento Miguel Fierro, añade. La Legión significa mucho para nosotros y necesitamos sentirnos dentro de ella por muchas cosas. Para honrar a los que pasaron y dieron su vida por España y para fomentar lo que realmente significa la Legión español, añade José Antonio.

La Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios viste una uniformidad que se adapta, lo justo, a lo que la reglamentación oficial determina. Así, por ejemplo, la camisa es la original pero, el pantalón, difiere porque ellos no son militares en activo. No portan empleo, ni destino, ni unidad pero sí llevan las escarapelas de las hermandades que hay en el territorio nacional. Los fusiles sí son reales aunque están inutilizados

La Hermandad tiene muchos objetivos, nos dice José Antonio. Exaltar la Legión, que la gente sepa lo que es acercándonos a ella, sacar a nuestro Cristo el Viernes Santo, crear una armonía, un hermanamiento entre veteranos de la Legión.

Espectación. Legionarios portando al Cristo de la Fe

Hoy domingo, actuáis en Navalón. No, no actuamos, aclara. Desfilamos o participamos en una parada militar aunque seamos personal civil. Una visita que nos agrada repetir porque nos recibieron muy bien empezando por el alcalde de Fuentenava de Jábaga y terminando por los niños. Estamos muy contentos porque, además de Navalón o Mota del Cuervo, participamos en otros lugares de la provincia de Cuenca y sabemos que se nos quiere. Por eso nos llevamos una sensación muy grata. Porque se vuelcan con nosotros y, de paso, siempre sale algún compañero que se identifica como antiguo caballero lo que, siempre, es un orgullo, relata el presidente de la Hermandad.

En esta mañana del domingo, a partir de las once,habrá parada militar a las órdenes de un antiguo capitán de la Legión, dice José Antonio, habrá acto de homenaje a la Bandera, exhibición por parte de la escuadra de Gastadores, un pequeño desfile y, ya, la procesión con el Cristo de la Fe a nuestra manera que, si no fuera por lo del pasado año, acostumbrados a sacar al Cristo desde el lugar en el que lo guardan casi por año y vez, los más ancianos del lugar se harían cruces de nuevo porque, ni cuando tuvo 425 habitantes entrando en la década de los años treinta del pasado siglo, ni en estos tiempos en los que en los inviernos se juntan, como mucho, 27 personas para compartir el aire que respiran, nunca lo habían visto procesionar llevado por tres legionarios:  dos en ambas partes del crucero y, el  otro, al pie del madero dando rienda suelta a espectáculo y devoción sobre todo cuando, el que guía la marcha, golpea con su mano tres veces al madero para que, de pronto, se levante la imagen del Cristo medio metro por encima de sus cabezas. Ese momento lo guarda la gente para pegarse al suelo y tragar saliva.

Cuarenta y cinco años de Municipio.

El aclalde de Fuentenava de Jábaga, José Luis Chamón, y José Antonio González

Fuentenava de Jábaga celebra este año el 45 aniversario de la constitución del Municipio, como resultado de la agrupación de los núcleos de población de Jábaga, Navalón, Villar del Saz de Navalón, Fuentesclaras y Sotoca porque otros lugares denominados Pinar de Jábaga y Urbanización Señorío del Pinar llegaron más tarde.

El alcalde de Fuentenava de Jábaga, José Luis Chamón, que ha invertido a lo largo del pasado año cerca de 250.000 euros en el municipio, tiene claro que las políticas provinciales y regionales, con la participación del Estado y de los Fondos Europeos se convenzan de la lucha contra la despoblación mejorando las comunicaciones, adoptando prioridades en sistemas de depuración de agua, por ejemplo, y potenciando el turismo rural. Está muy bien que hablemos de nuevas tecnologías pero en estos pueblos no tenemos cobertura 4G y, en algunos casos, no hay comunicación entre ellos. Mi empeño personal es que hay que comunicar a los pueblos entre sí, y en este sentido, estoy comprometido como alcalde y como ciudadano a que esos caminos de tierra que unen los núcleos de Fuentenava de Jábaga se conviertan en caminos asfaltados porque estamos en el siglo XXI y porque llevamos  muchos años reivindicándolo, dice José Luis Chamón quien precisamente, esta tarde,  volverá a anunciarlo en el inicio de las fiestas de Navalón. En la pasada legislatura  la Diputación Provincial unió la carretera que va hacia Culebras con Sotoca pero falta Navalón- Jábaga, Jábaga-Chillarón, que son municipios donde hay servicios médicos, administrativos, farmacia… y todo eso hay que garantizarlo. Creo que ha pasado tiempo para que nos enfademos menos y trabajemos más porque, cuando un alcalde pide una cosa  no lo pide  por satisfacción suya sino porque es necesario. Cuando un coche se va en una curva, se va el del alcalde, el del presidente de la región, el del ministro y el del ciudadano más humilde.