La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT (UGT FICA) ha manifestado su rechazo al nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) comunicado este viernes por la multinacional alemana Mahle para su factoría en Motilla del Palancar, una medida que contempla la salida de 170 trabajadores. La organización sindical ha acusado a la dirección empresarial de carecer de voluntad real para buscar vías de viabilidad y diversificación industrial para las instalaciones conquenses, obviando las propuestas técnicas planteadas por administraciones como el Ministerio de Industria y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, entre las que figuraba la opción de facilitar el uso del complejo fabril a otros fabricantes del sector de la automoción.

El sindicato ha alertado del riesgo de descapitalización progresiva que afronta el centro de trabajo, cuya plantilla actual ronda los 500 empleados, advirtiendo de que adoptará todas las medidas necesarias para frenar un ajuste que amenaza la estabilidad socioeconómica de toda la comarca de La Manchuela. Los representantes de los trabajadores sostienen que la compañía desestima alternativas operativas en un momento en el que nuevos consorcios industriales están apostando por fabricar y ensamblar vehículos en España, abocando de nuevo a la plantilla a un escenario de conflicto laboral.
Este nuevo ajuste profundiza en la crisis laboral abierta en la factoría desde el 18 de septiembre de 2025, cuando la dirección de Mahle anunció un primer expediente que preveía inicialmente 550 rescisiones y que concluyó con 466 salidas efectivas, ejecutadas en dos tramos entre noviembre del pasado año y marzo de 2026. La concatenación de ambos expedientes en apenas doce meses refleja la severa reestructuración que experimenta la industria auxiliar del motor en la provincia de Cuenca, poniendo en riesgo la continuidad del principal motor de empleo fabril cualificado en la zona sur provincial.
