La Guardia Civil de Guadalajara, en una actuación conjunta con la Policía Local de Alovera, ha desmantelado este miércoles un importante punto de venta de drogas ubicado en una vivienda del municipio aloverano. La bautizada como operación «Repoblación» se ha saldado con la detención de un hombre de 53 años, responsable de un auténtico «supermercado» de estupefacientes que fue descubierto inicialmente gracias a las quejas y alertas de los propios vecinos de la zona.

El alcance de la incautación
Tras constatar el trasiego constante de personas que acudían a la vivienda para adquirir sustancias, los agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga procedieron al registro del inmueble. En su interior, incautaron más de cuatro kilos de diversas drogas, incluyendo metanfetamina, MDMA, cocaína, hachís, marihuana, cocaína rosa y cerca de 1.400 comprimidos de sildenafilo, conocido comercialmente como viagra. Además de las sustancias, las fuerzas de seguridad confiscaron cuatro armas de fuego, un dispositivo táser y alrededor de 15.000 euros en dinero en efectivo.
Evolución de la seguridad en el corredor
Este importante golpe al narcotráfico local se enmarca dentro de la intensificación de los controles de seguridad en el municipio, una estrategia en la que el uso de perros adiestrados está resultando fundamental. En esta última operación fue determinante la participación de un guía y un perro detector de sustancias estupefacientes pertenecientes a la Zona de la Guardia Civil en Castilla-La Mancha, apoyados por la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC).
Tal y como documenta el archivo histórico de Liberal de Castilla, la apuesta por los controles antidroga con apoyo canino ha sido una prioridad reciente abordada en la junta de seguridad local de Alovera para reforzar la vigilancia en el municipio. Esta exitosa intervención antidroga se suma además a la intensa actividad policial desplegada en el entorno durante las últimas semanas; apenas el pasado mes de mayo de 2026, la Guardia Civil logró frenar en esta misma localidad y en la vecina Azuqueca de Henares una oleada de robos de patinetes eléctricos que mantenía en alerta a los residentes.

