A falta de confirmación oficial a través del BOE, el Sindicato y sus socios del Gobierno Central y las comunidades de Murcia y Valencia se reparten nuevamente el agua del Tajo, sin que desde Castilla – La Mancha, Extremadura o Madrid pueda hacerse nada

Los ribereños tiran de ironía Las aguas del Tajo vuelven a su cauce, el del Segura“Una vez más, los pobres han de ser solidarios con los ricos; nunca nos dejarán levantar cabeza”, el presidente de la Asociación de Municipios Ribereños recibía sin sorpresa, con amargura, la noticia de un nuevo trasvase.

Todas las miradas apuntan en una dirección, hacia el ministerio de Agricultura y hacia quienes firmaron el terrible Memorándum, que sentenciaba como excedente todo aquello que superase los 400 hectómetros cúbicos; menos de la mitad de lo que se reclama como mínimo por parte de los municipios ribereños y de todas las ciudades de la vera del Tajo que se sienten humilladas una vez más, viendo como los poderes públicos se pliegan ante los intereses de la empresa privada.

No les importa devolver ayudas de Europa por no poner en marcha las desaladoras, no les importa acabar con el río Tajo, no les importa acabar con el Mar Menor, las investigaciones en torno al turbio negocio de los agricultores del Tajo-Segura se acumulan en los medios provinciales de Murcia, pero da igual. Las asociaciones ecologistas claman, Toledo, Aranjuez, Talavera, Europa, los municipios ribereños, se presentan estudios universitarios, se ofrecen panorámicas desoladoras de lo que antaño fuera el Mar de Castilla, pero da igual.

Sesenta hectómetros cúbicos, 60.000.000.000 de litros de agua, saldrán para el Levante, eso es todo lo que le importa al Gobierno, todo lo que le interesa al Sindicato.