La Asociación de Municipios Ribereños lamenta la nueva autorización de la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura y exige preservar el agua acumulada en el último ciclo húmedo para proteger la cabecera del Tajo en Guadalajara y Cuenca.
La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura ha dado luz verde a un nuevo envío de agua hacia el Levante que restará un total de 87 hectómetros cúbicos a la cabecera entre los meses de agosto y septiembre. En concreto, se han autorizado 60 hectómetros cúbicos correspondientes a agosto —al encontrarse todavía el sistema al límite del nivel uno— y otros 27 hectómetros cúbicos previstos para septiembre, mes en el que las previsiones sitúan irremediablemente a los embalses de Entrepeñas y Buendía en el temido nivel dos.

El presidente de los Municipios Ribereños, Borja Castro, ha expresado la honda preocupación de la comarca ante un descenso de volumen que obliga a mirar con extrema cautela la situación de la cabecera. «Volver a nivel dos después de un ciclo húmedo demuestra que no podemos dar por consolidada la recuperación de Entrepeñas y Buendía. Tenemos que gestionar estas reservas pensando también en los próximos años», ha señalado.
Desde la Asociación inciden en la naturaleza de regulación hiperanual que tienen estos embalses. El agua almacenada durante las épocas de lluvias abundantes tiene la función vital de servir como colchón estratégico frente a futuros y recurrentes ciclos secos. De hecho, a comienzos de este mismo año, los municipios ribereños ya advertían de la importancia crítica de conservar dichas reservas para afrontar con garantías una posible etapa prolongada de menores aportaciones hídricas.
La prioridad absoluta, insiste Castro, debe ser evitar que los embalses entren nuevamente en una dinámica de pérdida continuada de reservas que amenace el desarrollo económico y social de los pueblos ribereños. «No queremos generar alarmismo de cara al turismo, pero sí aprender de lo ocurrido otras veces. Si después de estos años húmedos volvemos ya a nivel dos, es evidente que tenemos que ser mucho más prudentes con el agua que queda», concluyó el presidente de la Asociación.

