La Confederación de Empresarios de Cuenca (CEOE CEPYME Cuenca) ha manifestado su rechazo frontal a la convocatoria de huelga general anunciada por las organizaciones sindicales en materia de vivienda, una medida que todavía carece de fecha fijada y de preaviso formal. La patronal provincial se alinea de este modo con la postura de las confederaciones estatales CEOE y CEPYME, argumentando que las reclamaciones sindicales persiguen cambios legislativos y dotaciones presupuestarias que son responsabilidad exclusiva de las administraciones públicas, por lo que no guardan una naturaleza estrictamente laboral ni competen a la gestión de las empresas.

Desde la organización empresarial conquense consideran inadmisible que se pretenda repercutir sobre las empresas, los trabajadores y la actividad económica provincial el coste derivado de una acción de presión dirigida hacia la gestión pública. En este sentido, la entidad señala que los ciudadanos están llamados a pronunciarse en las urnas el próximo 29 de noviembre, por lo que rechaza que se utilice el tejido productivo como instrumento en dicho proceso. Asimismo, la patronal provincial ha precisado que esperará a la ratificación definitiva de la convocatoria para analizar minuciosamente sus objetivos, su ámbito territorial y su encaje jurídico con el fin de garantizar la seguridad legal y la continuidad de las empresas de la provincia.
La reacción de CEOE CEPYME Cuenca responde a la sensibilidad particular del tejido productivo provincial, compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas y trabajadores autónomos con reducidos márgenes de absorción ante paros laborales exógenos. Históricamente, la patronal conquense ha centrado su acción en blindar a las pymes locales de costes regulatorios o de conflicto institucional ajenos a los convenios colectivos provinciales, insistiendo en que las demandas estructurales de la ciudadanía —como el acceso residencial o los servicios básicos— deben canalizarse a través de las mesas institucionales competentes sin perjudicar la frágil reactivación económica del medio rural y urbano de Cuenca.

