La Gerencia de Atención Integrada de Cuenca, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha conseguido el primer premio en la categoría de Atención Primaria dentro de los galardones promovidos por la plataforma Sanidad #PorElClima y GSK. La distinción reconoce la estrategia «Red de Centros de Salud Urbanos: Transición Energética Cero Emisiones 2028», seleccionada entre 80 candidaturas de todo el país como uno de los once proyectos de referencia en sostenibilidad dentro del ámbito sanitario.

El plan fija una reconversión progresiva de los centros de salud Cuenca I, Cuenca II, Cuenca III, Cuenca IV y del Centro de Especialidades (CECU) para alcanzar un modelo térmico libre de emisiones en 2028. Entre las medidas en marcha destaca el desmontaje de las antiguas calderas de gasóleo en el centro de salud Cuenca III, que registraba un consumo cercano a los 24.000 litros anuales, lo que evitará emitir más de 63 toneladas de dióxido de carbono al año. Asimismo, se encuentra operativo un sistema de autoconsumo fotovoltaico compartido en Cuenca IV, al tiempo que se incorporan bombas de calor de alta temperatura y la conexión directa a la infraestructura urbana de biomasa forestal sostenible de REBI, todo ello integrado bajo la certificación ambiental internacional ISO 14001.
La iniciativa no solo reduce la huella de carbono y el consumo de combustibles fósiles en las instalaciones sanitarias, sino que optimiza el acondicionamiento ambiental de las consultas frente a olas de calor o episodios de temperaturas extremas. Los promotores del certamen han subrayado la labor técnica de los equipos de mantenimiento y gestión del área sanitaria conquense para aplicar criterios de transición ecológica en el funcionamiento cotidiano de la asistencia primaria.
Integración de la sanidad conquense en la red térmica de biomasa
Este reconocimiento consolida la hoja de ruta energética desplegada en los edificios asistenciales de la capital durante los últimos años. La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha adjudicó el suministro térmico renovable de los centros sanitarios de Cuenca y Guadalajara a las redes urbanas de calor, con el objetivo de eliminar progresivamente el gas y el gasóleo de los centros asistenciales de ambas provincias.
En el término municipal conquense, la red de calor de REBI se diseñó para abastecer tanto a los centros de salud como al Centro de Especialidades y al propio Hospital Universitario mediante el aprovechamiento de recursos forestales locales. La implantación de este modelo, sumada a las instalaciones de energía solar compartida, afianza la modernización de los equipamientos sanitarios de la capital y su adaptación a los estándares de descarbonización previstos para la próxima década.

