Artículo de Ángel Mariscal, alcalde de Cuenca

Lo que verdaderamente importa
Ángel Mariscal, alcalde de Cuenca.

Presentar unos presupuestos todos los años debería ser lo normal, pero hacerlo en el Ayuntamiento de Cuenca que con mayorías absolutas del PSOE estuvo 10 años sin presupuestos, tiene un mérito especial. Y más aún en las circunstancias actuales, en las que el Ayuntamiento está sometido a un severo Plan de Ajuste que, entre otras cosas, permitió a la anterior corporación de mayoría socialista un endeudamiento extraordinario de 53 millones de euros adicionales. Una cantidad superior a la que sumaron juntos los ayuntamientos Albacete, Toledo y Guadalajara para su planes de pago a proveedores. En esta misma línea cabe recordar que en 2015, la deuda municipal superó los 79 millones de euros, muy por encima del máximo legal permitido y de la suma de las deudas de Ávila, Cáceres y Segovia, ciudades de tamaño similar y también patrimonio de la Humanidad como Cuenca.

Aunque mucho más visible que esa deuda bancaria de más de 13.100 millones de las antiguas pesetas era el deterioro urbanístico y de los servicios públicos, el abandono de muchas obras e infraestructuras municipales esenciales, la ausencia de proyectos para la ciudad y la máxima conflictividad laboral de la historia del Ayuntamiento. Eso fue lo que nos encontramos en junio de 2015 y lo que estamos abordando desde el primer momento.

Por eso, presentar un presupuesto por año, como ha hecho el grupo municipal del Partido Popular de Cuenca es un ejercicio de responsabilidad, presente y futura. Lo verdaderamente importante de un presupuesto, es la reflexión y la planificación que conlleva su elaboración al permitir diseñar y proyectar las posibilidades presentes y futuras de la acción municipal. Precisamente ha sido esta planificación económica y de la gestión de la ciudad realizada durante estos tres años lo que ha permitido reducir la deuda inicial en 17 millones de euros y con ello aminorar la factura que paga el Ayuntamiento a los bancos en 2,4 millones de euros anuales.

Con el presente Presupuesto de 2018, que verá la luz los próximos días, pretendemos consolidar y garantizar el mantenimiento de una gestión económica eficaz, que sea capaz de construir un modelo municipal económicamente saneado y socialmente avanzado en la ciudad de Cuenca, en el que el pago a los proveedores, las ratios de endeudamiento, los remanentes positivos de tesorería y el resto de indicadores mejoren ostensiblemente para poder mantener e incrementar proyectos que consideramos básicos para los conquenses. Hablamos de proyectos sociales de atención a las personas y familias dependientes, el centro de la mujer, programas de igualdad, la prevención y lucha contra la violencia de género, ocio alternativo y prevención de adiciones en jóvenes, inversiones al alza en deportes, cultura, turismo, educación, juventud, promoción económica, formación y empleo, movilidad, dar un paso decisivo hacia las “Smart City” para tener una ciudad más eficiente, y continuar en el avance y mejora de infraestructuras, instalaciones y medios para prestar más eficientemente unos servicios públicos que generen más calidad de calidad y retengan o, mejor, atraigan población, capital y empresas.

Unos Presupuestos que mantienen y consolidan, por tercer año consecutivo, las reducciones y bonificaciones introducidas en impuestos y tasas municipales en los presupuestos de 2016 y 2017. Como la reducción del impuesto de plusvalías en un 20% tras reducirlo un 30% el año pasado, las bonificaciones de un 5% por domiciliación bancaria de todos los impuestos en el Plan Fácil y del 5% para las familias numerosas. A finales de 2015, el cambio de gestión del Ciclo Integral del Agua conllevó importantes rebajas en el recibo del suministro de agua, alcantarillado y depuración de un 10% de media, que se suman a los descuentos de hasta un 60% en el precio público de las instalaciones y actividades deportivas para facilitar la práctica deportiva y mejorar los índices de ocupación. Medidas que estoy seguro que han contribuido, según recoge el informe “Panorama de la Fiscalidad Local 2018” del Consejo General de Economistas, a que Cuenca ocupe la parte baja de la tabla entre los municipios con menor nivel impositivo, siendo la segunda capital de Castilla-La Mancha y la segunda capital de España de menos de 75.000 habitantes que menos impuestos locales cobra a sus habitantes.

Los Presupuestos de 2018 son los de la mayor actividad inversora de los últimos años para continuar con la transformación y mejora de la ciudad, y están elaborados con toda la prudencia y ateniéndonos a las indicaciones del informe favorable del Ministerio de Hacienda sobre el presupuesto 2018 prorrogado de 2017, por lo que no será necesaria la solicitud por parte del Ayuntamiento de un nuevo informe. Hecho que nos garantiza que el Ayuntamiento de Cuenca, a pesar del altísimo lastre financiero y con una legislación y un plan de ajuste muy restrictivos, continuará en el cumplimiento del equilibrio financiero y mejorando la prestación de los servicios públicos a los conquenses. Y siendo la primera corporación que al inicio de su mandato redujo a la mitad las liberaciones políticas, los sueldos del alcalde, los concejales y las subvenciones a los grupos políticos.

Estamos ante unos Presupuestos realistas y conocedores de las necesidades del municipio, en el marco de un Plan de Ajuste que impone fuertes medidas encaminadas al control y racionalización del gasto con el objeto de reducir el déficit que presenta la economía municipal, que dan cobertura económica y administrativa al cumplimiento de los diferentes compromisos adquiridos, no sólo por la necesaria gestión de servicios ya en marcha, sino por la responsabilidad de ejecutar las actuaciones recogidas en la estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado (DUSI) “Construyendo Juntos Nuestro Futuro” que cuentan con un presupuesto de 12,5 millones de euros, financiado un 80% con fondos europeos y un 20% municipales. Se mejoran también, y esta es otra razón para apoyar o no ir en contra de los presupuestos, las aportaciones a la Fundación de la  Semana de Música Religiosa, a la UNED, a la Fundación de Cultura, al Instituto Municipal de Deportes, a las instalaciones y entidades deportivas, a las guarderías infantiles, a la Policía Local y Bomberos, entre otras.

En esencia, los Presupuestos de 2018, a pesar de las serias limitaciones citadas y en un marco de disminución de las partidas que llegan de otras administraciones y los todavía elevadísimos niveles de amortización de deuda e intereses, reflejan la firme voluntad política del Gobierno Municipal de prestar y mejorar los servicios públicos municipales con normalidad, recuperar la capacidad inversora para mejorar la ciudad y generar empleo. No hay que olvidar tampoco que prevén más recursos económicos para atender a las personas y familias de Cuenca, de manera particular a las que más lo necesitan, un compromiso adquirido por el Grupo Municipal Popular desde el primer momento.