La Confederación de Empresarios de Cuenca (CEOE CEPYME Cuenca) ha advertido sobre el deterioro en la competitividad que está sufriendo el tejido productivo de la provincia. A pesar del esfuerzo diario de las pequeñas y medianas empresas por mantener su actividad, el incremento de la productividad no está siendo suficiente para equilibrar el constante aumento de los gastos operativos.
Según el Indicador CEPYME de Situación de la Pyme, correspondiente a la segunda mitad de 2025, la rentabilidad de los negocios locales se enfrenta a varios obstáculos estructurales que frenan la generación de empleo y la captación de nuevas inversiones.

Los datos recientes revelan el desajuste entre el rendimiento y los gastos que asumen los empresarios de la región:
La productividad de las pymes ha experimentado un crecimiento interanual del 3,1% durante el último semestre.
El coste laboral acumulado desde el año 2015 refleja una subida del 26,3%.
La productividad por asalariado en ese mismo periodo de diez años apenas ha avanzado un 6,2%.
Este desfase provoca un fuerte repunte de los costes laborales unitarios. A esta presión económica interna se suman factores externos como el endurecimiento de las condiciones financieras y las actuales tensiones geopolíticas. Ante este escenario de incertidumbre, CEOE CEPYME Cuenca reclama a las administraciones un marco regulatorio más flexible que favorezca la actividad económica y permita a los negocios locales crecer sin que los costes fijos ahoguen su viabilidad.
Hemeroteca y contexto económico regional
El archivo histórico de Liberal de Castilla refleja que el estrangulamiento de los márgenes de beneficio es una constante en las reivindicaciones del empresariado conquense. A lo largo de los últimos años, la patronal ha documentado cómo las empresas de la provincia operan en desventaja competitiva debido a los sobrecostes derivados de la dispersión geográfica y la despoblación. Esto ha motivado peticiones recurrentes de fiscalidad diferenciada y ayudas al funcionamiento para intentar blindar a las pymes frente a la inflación y la fuga de talento a zonas más industrializadas.
Los datos de 2025 confirman que los desequilibrios estructurales denunciados en la última década siguen condicionando el día a día en Cuenca. La evolución del mercado demuestra que el problema actual no radica en el rendimiento del tejido laboral, que de hecho ha mejorado sus ratios de productividad, sino en un encarecimiento generalizado que penaliza directamente la supervivencia de la empresa local.

