El Ayuntamiento de Cuenca ha trasladado su pesar institucional por el fallecimiento de Mariano Buendía Algarra, quien formó parte de la corporación municipal como concejal durante el mandato del alcalde José Ignacio Navarrete de Varela entre 1983 y 1987. El regidor conquense, Darío Dolz, ha expresado públicamente sus condolencias a los familiares y allegados en representación de todos los grupos políticos que integran el pleno consistorial.
Además de su cometido como edil en el Ayuntamiento de la capital, Buendía Algarra desempeñó responsabilidades públicas de ámbito provincial como diputado en el Palacio Provincial de Cuenca. Su labor en ambas instituciones coincidió con la consolidación de los servicios públicos esenciales en los primeros años de gestión de las administraciones democráticas.

Toque de duelo
En señal de respeto institucional y en cumplimiento del ceremonial tradicional que rige en la ciudad ante la pérdida de antiguos representantes de la corporación, las campanas de la Torre de Mangana doblarán a duelo a las 12:00 horas de este sábado 19 de septiembre. El sonido fúnebre desde la atalaya del casco antiguo acompañará el luto oficial decretado en recuerdo a su servicio a la capital conquense.
El homenaje desde la plaza de Mangana representa el tributo solemne con el que la ciudad despide a los miembros que han formado parte de su gobierno local. Las distintas fuerzas políticas del Consistorio se han sumado al pésame compartido para reconocer la entrega de quien dedicó parte de su trayectoria al desarrollo institucional del municipio.
Archivo histórico
Este toque conmemorativo desde el emblemático reloj de la parte alta mantiene viva una arraigada costumbre municipal recogida de forma continuada en las páginas de Liberal de Castilla. El archivo de este diario dejaba constancia a principios de este mismo mes de septiembre del solemne doblar de campanas por Margarita Vaca Page, quien también ejerció como capitular en aquel periodo consistorial encabezado por Navarrete de Varela, así como las despedidas a ediles de aquella misma etapa fundacional como Carlos Santacruz Niño o Antonio Alcalde Fuentes.
La despedida a Mariano Buendía Algarra subraya el valor de la memoria democrática de una generación de ediles que sentó las bases de la modernización urbanística y social de Cuenca en la década de los ochenta. Al replicar el tañido sobre la hoz del Júcar, la capital renueva el homenaje cívico a los representantes vecinales que forjaron la estructura del actual ayuntamiento.

