Almonacid de Zorita celebra cada año el Corpus Christi de una manera especial, en la que es una de las Fiestas de Interés Turístico Provincial de Guadalajara. Tradicionalmente, la fiesta se centraba en lo religioso, con procesión llevando en andas la custodia con el Santísimo Sacramento. Delante del cuerpo de Cristo iban bailando los danzantes y se tocaba música de chirimías y atabales. En ocasiones, a la banda sonora de la festividad se añadían coros de cantores. La cita llega en la mañana de este próximo domingo, día 18 de junio.

Las calles de Almonacid se llenarán de color con las Alfombras del Corpus este próximo domingo
Declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial, son ocho los altares de los barrios que se levantarán en el centro de Almonacid. Todos ellos quedan unidos por un tapiz de colores, de cerca de dos kilómetros de recorrido. Al pie de cada uno de estos altares hay un motivo ornamental distintivo de las vecindades, que los almorcileños varían cada año.

La procesión, saliendo de la iglesia de Santo Domingo de Silos, circuía el pueblo por las principales calles de su casco antiguo, que se engalanaban con mantones, tapices y alfombras, siempre los mejores y más lujosos de cada casa, llegándose incluso a plantar árboles cortados en el paraje de La Bujeda que se ubicaban en el trayecto, para dar sensación de una mayor elegancia. En algunas plazas o segmentos de calles se hacía lo propio con alfombras o rodeles de flores, combinadas en dibujos.

Además, se llevaban a cabo representaciones teatrales, para las que se contaba con las mejores compañías del momento. Los comediantes interpretaban piezas, entremeses o autos sacramentales, y se celebraban capeas.

La costumbre de decorar las calles del municipio se había perdido con el paso del tiempo, hasta que una vecina de la localidad, aunque no oriunda de Almonacid, sino de Canarias, recuperó, en los primeros años setenta, la antigua tradición de engalanar y alfombrar las calles, llevándola a la forma en la que es conocida en la actualidad.

Hoy, más cuarenta años después, la fiesta del Corpus Christi goza de gran arraigo entre los vecinos  que, de forma ininterumpida desde entonces, adornan sus calles en honor al Santísimo Sacramento.

La peculiaridad que distingue la celebración del Corpus en Almonacid de la de otros lugares, es la decoración de las calles por donde pasa la procesión con alfombras de colores hechas de diversos materiales, como pétalos de flores, serrín y viruta de madera teñidos, cáscara de huevo, posos de café, arena o yeso seco. Con todos ellos se dibujan figuras y motivos de gran vistosidad y colorido sobre el asfalto y los adoquines almorcileños. Los hay simétricos, florales, religiosos, pero siempre diferentes. En total, la continuada alfombra almonacileña tiene en torno a dos kilómetros de longitud.

Las técnicas para hacer los dibujos también han evolucionado, y aunque hay barrios que tiñen a mano la madera, muchos emplean otros medios para colorear la viruta y el serrín. Igualmente ha evolucionado el uso de “plantillas” para realizar los dibujos. Antes eran siempre de cartón. Hoy también las hay de otros materiales.

Cada calle organiza a sus vecinos, los barrios comienzan a teñir el material, se marcan con tiza en el suelo las líneas entre las cuáles irán las alfombras, se pintan bocetos de lo que serán los altares y en las casas de algunos almorcileños se preparan dulces para desayunar a la mañana siguiente. Son decenas de personas las que trabajan duramente toda la noche para que con las primeras luces del domingo del Corpus, y siempre antes del comienzo de la misa, las alfombras estén listas. A mediodía, la villa alcarreña luce, bellísima, con sus calles tapizadas de mil colores.

Una vez acabado el trabajo, y dependiendo de las condiciones climáticas, también es necesario cuidarlo para que en el momento de la procesión siga perfecto, regándolo para mantener su color. Los turistas y visitantes madrugan para observar las labores de elaboración, e incluso colaboran con las personas que las realizan.

En la confluencia de una calle con otra, por vecindarios, se levantan los ocho altares que son adornados con mantones, telas y flores. En todos ellos se detiene la procesión. “Se implica el pueblo entero, en una de las fiestas más bonitas del año”, cuenta Charo Toledano, concejala de Cultura de Almonacid.

La procesión del Corpus mantiene su recorrido inalterado, siguendo siempre la estela de colores de las alfombrs. Sale de la iglesia y toma la calle Cervantes, en dirección hacia la Plaza del Ayuntamiento. Desde allí, e inicialmente por la calle Mayor, se desvía por la antigua panadería hacia la Plaza del Coso. Por último, baja de nuevo por Mayor, en dirección a la calle de la Farmacia, para terminar de vuelta en el templo de Santo Domingo de Silos.

Las alfombras del Corpus ya forman parte de la identidad cultural de Almonacid de Zorita. Despiertan gran expectación y, consecuentemente visitas turísticas, atraídas por la Procesión. La fiesta la organiza la Asociación Cultural León Felipe, y cuenta con el patrocinio de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de Almonacid de Zorita.