La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ha clausurado en Guadalajara el segundo ciclo de su vigésima edición de cursos de verano. Entre el 1 y el 3 de julio, el Centro San José ha sido el escenario del seminario sobre genealogía, marginalidad y poder de las hijas ilegítimas en la Edad Moderna. El programa, dirigido por la catedrática Esther Alegre Carvajal, ha analizado cómo la bastardía femenina en la monarquía y la alta nobleza determinaba la posición social y jurídica de estas mujeres en la Corte.
Ser una hija secreta de la realeza implicaba, a menudo, la reclusión en conventos o la imposición de matrimonios forzados con nobles como estrategia de expulsión familiar. Sin embargo, el curso ha expuesto casos como los de Juana de Trastámara, Ana y Giovanna de Austria, o Margarita de Parma, quienes lucharon activamente por construir su identidad real. La coordinadora del ciclo, Valeria Manfré, ha defendido que estas mujeres no fueron figuras periféricas, sino personas conscientes de su posición que recurrieron a sus redes y a la memoria dinástica para reafirmarse.

Durante las jornadas también se han explorado cuestiones relacionadas con el arte, el patrimonio y la onomástica. El profesor de la Universidad Autónoma, Jaime Elipe, apuntó que los bastardos solían compartir escudo con sus padres, pero recibían nombres más imaginativos como Tristán o Isolda, alejados de los tradicionales Juanes o Leonores. Tras finalizar este bloque histórico, la actividad académica se traslada ahora a la sede de la UNED en Azuqueca de Henares, donde el lunes 6 de julio arranca un nuevo curso sobre los abordajes clínicos frente al trauma dirigido por Genny Lubrini.
Veinte ediciones vertebrando el debate académico
Al consultar la hemeroteca de Liberal de Castilla, se observa cómo los cursos de verano de la UNED llevan dos décadas ininterrumpidas enriqueciendo la actividad cultural estival en la provincia. A lo largo de estas veinte ediciones, la institución ha consolidado una red que trasciende la capital para integrar a municipios clave del Corredor del Henares, consolidando a Azuqueca como una sede universitaria de referencia. Esta trayectoria histórica confirma cómo la UNED ha logrado asentar un modelo que aporta valor incremental a la región, conectando la revisión rigurosa del pasado silenciado con el análisis de los retos clínicos e intelectuales del presente.

