El paso de una intensa tormenta por la capital conquense ha dejado un reguero de incidencias que ha requerido un operativo conjunto continuado entre la Policía Local y el Servicio de Bomberos municipal. A las 17 intervenciones nocturnas coordinadas por los agentes policiales se sumaron cuatro salidas de urgencia de los bomberos durante la madrugada y otras dos actuaciones a primera hora de esta mañana para resolver problemas de acumulación de agua y daños en el viario público.

Las precipitaciones torrenciales concentraron los mayores problemas en puntos bajos del casco urbano y en accesos rodados. Durante la noche, las dotaciones de extinción tuvieron que intervenir para achicar grandes balsas de agua formadas junto a la iglesia de San Román, en las inmediaciones del colegio Fuente del Oro y en dos ocasiones consecutivas en la calle Orégano, bajo el paso del puente del ferrocarril, vía que permaneció cortada al tráfico junto con la avenida de San Julián. En la calle Río Turia un turismo quedó atrapado por el agua y requirió grúa de asistencia, mientras que en Calderón de la Barca el desprendimiento de un cartel comercial golpeó a un peatón y en San Gil se produjo la caída de cables a la calzada. Las labores continuaron por la mañana con trabajos de desatasco en un colector en el barrio de Cañadillas y la retirada de una rama de gran porte desprendida en la plaza de la Hispanidad.

Hemeroteca
La concentración de agua en puntos como el paso inferior de la calle Orégano o el entorno educativo de Fuente del Oro responde a un patrón reiterado en los episodios de lluvia convectiva en Cuenca. Los desniveles orográficos de estos viales provocan retenciones hídricas inmediatas que colapsan la red de evacuación y exigen la intervención de emergencia de los retenes municipales en cuanto se intensifican las precipitaciones.
Cierre
La prolongación de los trabajos de limpieza y saneamiento durante la mañana constata el impacto residual de los frentes tormentosos sobre las redes de alcantarillado y el arbolado de la ciudad. La rápida intervención coordinada entre los cuerpos de seguridad y los servicios de rescate ha permitido canalizar el agua acumulada en las zonas más comprometidas y despejar los obstáculos viarios para restablecer la normalidad en el tráfico urbano y el tránsito peatonal.

