El próximo lunes, 6 de julio de 2026, a las 12:00 horas, la Sala Princesa Zaida del Museo de Cuenca (C/ Princesa Zaida, 6) acogerá la inauguración de la exposición “50 HACE 40. 40º ANIVERSARIO DE LA FACULTAD DE BELLAS ARTES. CUENCA 1986-2026”. El acto de apertura contará con la asistencia del Consejero de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Amador Pastor Noheda.
La muestra reúne las obras de veintiún alumnos y alumnas que conformaron la primera promoción de la Facultad de Bellas Artes conquense. El objetivo de este encuentro es conmemorar las cuatro décadas de existencia de la institución, mostrando una trayectoria artística y profesional forjada a lo largo de los años. Las piezas expuestas buscan evocar el espíritu pionero de aquellos primeros estudiantes y celebrar una experiencia formativa que, cuarenta años después, sigue proyectándose en la creación contemporánea.

Archivo y Evolución Cultural
Esta retrospectiva refuerza la consolidación de la Sala Princesa Zaida como uno de los epicentros imprescindibles de la actividad cultural en Cuenca. Las instalaciones de este espacio dependiente del Museo Provincial mantienen una programación constante que nutre a la ciudad de arte en diversas disciplinas, habiendo acogido en los últimos meses eventos de gran calado como la muestra gráfica de Bonifacio Alfonso inaugurada el pasado mes de junio, o la exposición fotográfica y patrimonial sobre la Semana Santa de Tarancón en marzo.liberaldecastilla+1
De manera paralela, la evolución de la Facultad de Bellas Artes demuestra que la semilla plantada por la promoción de 1986 ha generado una institución con una enorme capacidad dinamizadora en el presente. Esta vitalidad quedó patente recientemente, durante el mes de mayo de 2026, cuando el propio centro universitario transformó todas sus instalaciones en un gran espacio expositivo para mostrar a la ciudad el talento de su actual estudiantado. Así, la nueva muestra en la Sala Princesa Zaida permite a los lectores y vecinos de Cuenca entender el arte local no como un evento aislado, sino como un diálogo continuo entre los pioneros que abrieron el camino hace 40 años y las generaciones que hoy mantienen viva la vanguardia en la ciudad.

