La Subdelegación del Gobierno en Cuenca celebró una reunión de balance del dispositivo de seguridad de la Semana Santa 2026, presidida por la subdelegada M.ª Luz Fernández, con la participación del concejal de Hacienda y Seguridad del Ayuntamiento, Juan Manuel Martínez Melero; el delegado de Hacienda y Administraciones Públicas, Ramón Pérez; y el presidente de la Junta de Cofradías, Jorge Sánchez, junto a los responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Bomberos y Protección Civil.

La valoración fue positiva. La coordinación entre Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, servicios de emergencias y seguridad privada funcionó con normalidad durante toda la Pascua, según expusieron los asistentes. La reunión también sirvió para identificar áreas de mejora de cara al próximo año.
El dato más destacado del dispositivo lo aportó el comisario provincial Francisco Sánchez: cerca de 170 agentes de la Policía Nacional participaron en los días de mayor afluencia —Domingo de Ramos y Viernes Santo—, incluyendo efectivos desplazados desde las Unidades de Prevención y Reacción (UPR) de Toledo y Albacete y la Unidad de Intervención Policial (UIP). El Jueves Santo por la tarde se sumó además la Unidad de Guías Caninos. La subdelegada destacó expresamente que el número de efectivos de la Policía Nacional fue superior al de años anteriores.
La actividad policial registrada incluyó 17 actas por tenencia o consumo de drogas** y 4 actas por posesión de armas u objetos peligrosos, bajo la Ley Orgánica de Protección y Seguridad Ciudadana. En materia de delitos, se contabilizaron 1 grave y 6 leves por hurto, y 1 grave y 6 leves por lesiones. No se registró ningún delito contra la libertad sexual.
Por su parte, la Guardia Civil desplegó controles en las entradas y salidas de la capital con carácter preventivo. El comandante Carlos Martínez informó de que se practicaron **1.974 pruebas de control** en la provincia: 1.923 de alcohol, con solo 6 positivos —lo que representa una reducción significativa respecto a ediciones anteriores—, y 51 de drogas, con 18 positivos. La semana se cerró con 491 denuncias de tráfico** en toda la provincia.
CONTEXTO Y EVOLUCIÓN
La Semana Santa de Cuenca arrastra una exigencia de seguridad que ha crecido en paralelo a su proyección turística. Las procesiones conquenses, declaradas de Interés Turístico Internacional, concentran cada año miles de visitantes en un casco histórico de calle estrecha y orografía compleja, lo que hace del dispositivo de seguridad uno de los más elaborados de Castilla-La Mancha.
El dato de los positivos en alcohol al volante —apenas 6 de casi 1.923 pruebas— marca una tendencia claramente positiva si se compara con los balances de ediciones pasadas, donde los controles de la Guardia Civil en la provincia solían arrojar cifras más elevadas. La extensión de las campañas preventivas y la mayor visibilidad de los controles en las entradas a la capital parecen tener efecto directo en el comportamiento de los conductores.
El incremento de efectivos de la Policía Nacional confirmado por la subdelegada también es un dato relevante: refleja que la Administración central está ajustando sus recursos a la dimensión real del evento, algo que organizaciones como la Junta de Cofradías venían reclamando en años anteriores para garantizar una gestión más fluida del orden público en los momentos de mayor concentración de público.

