La Policía Local de Cuenca ha interpuesto esta madrugada varias actas-denuncia por infracciones a la Ordenanza del Botellón y de Convivencia Ciudadana. La intervención policial se desencadenó tras recibir múltiples llamadas telefónicas de vecinos que alertaban sobre las molestias generadas por el ruido en las inmediaciones del Parque del Huécar y la Travesía Retiro.
Durante el despliegue en uno de estos puntos de la capital, los agentes localizaron a un grupo de jóvenes que se encontraba consumiendo alcohol en la vía pública. Junto a esta infracción, los implicados estaban utilizando un reproductor de música de gran potencia sin disponer de autorización para ello.

Para garantizar el cese inmediato de las molestias acústicas y restablecer el descanso de los residentes de los barrios afectados, los efectivos procedieron a la intervención temporal del dispositivo de sonido. Desde el cuerpo de seguridad insisten en que el disfrute de las zonas comunes y el espacio público tiene que ser siempre compatible con el respeto al descanso vecinal.
Evolución de la convivencia ciudadana
El conflicto entre el descanso vecinal y el consumo de alcohol en las calles es un asunto documentado recurrentemente en el archivo de Liberal de Castilla. Históricamente, las zonas verdes de la ciudad y áreas de esparcimiento como el entorno del Parque del Huécar han sido puntos sensibles a las concentraciones nocturnas.
El desarrollo de la actual Ordenanza de Convivencia Ciudadana en Cuenca muestra la evolución de la administración local para atajar esta problemática. El seguimiento de estas noticias refleja un cambio en la metodología policial a lo largo de los años: las autoridades han pasado de realizar labores principalmente disuasorias a ejecutar protocolos más estrictos, como la incautación directa de equipos de sonido, buscando una respuesta inmediata y efectiva para proteger los derechos de los vecinos frente a la contaminación acústica.

