El fotógrafo Antonio Moreno presenta este sábado, 30 de mayo, a las 18:00 horas, su fotolibro «Cuaderno de campo» en el Parque de La Concordia. La cita forma parte de la programación de la Feria de Fotografía de Guadalajara, que reúne en la capital alcarreña a profesionales y aficionados desde el 29 hasta el 31 de mayo. Durante el evento, los asistentes tendrán la oportunidad de conocer de cerca este proyecto documental y adquirir ejemplares de la obra, fruto de más de catorce años de convivencia directa con el entorno rural español.

Más allá de la actividad cinegética
La obra propone una inmersión profunda en las formas de vida que orbitan alrededor de la caza menor, una práctica que históricamente ha moldeado la identidad de numerosas localidades. El autor evita centrarse exclusivamente en la acción de cazar para poner el foco en todo el ecosistema social y emocional que sostiene esta costumbre, investigando unos códigos culturales que permanecen fuertemente arraigados en el territorio.
Para construir este relato visual, el proyecto combina fotografías contemporáneas con un extenso archivo documental que incluye anuncios antiguos, imágenes familiares y textos del escritor Rafael Chirbes. Estos elementos dialogan para explicar cómo se heredan costumbres que condicionan la percepción moral de la realidad rural actual, destacando los siguientes pilares de esta tradición:
La captura tradicional a pie de conejo, perdiz, codorniz y liebre.
El vínculo indispensable de ocio y trabajo en el campo con los perros.
La convivencia en cuadrilla y la transmisión generacional dentro de la familia.
La integración de prácticas religiosas y sociales en la identidad del territorio.
El valor del archivo para nuestros pueblos
La llegada de este archivo visual al Parque de La Concordia enlaza directamente con la labor de documentación sobre la identidad de nuestros pueblos que venimos registrando de forma constante. A lo largo del último año, la cobertura sobre la despoblación y el mantenimiento de las costumbres en la provincia ha evidenciado cómo prácticas milenarias, desde la agricultura tradicional hasta la actividad cinegética, luchan por mantener su espacio frente al ritmo de vida urbano.
El trabajo de Moreno aporta una perspectiva fundamental a esta realidad que documentamos frecuentemente en Guadalajara. Su fotolibro confirma que estas formas de vida en el campo no están necesariamente en vías de desaparición, sino que se han vuelto cada vez más invisibles para la sociedad mayoritaria, conservando intacto su poder para definir y vertebrar la identidad comunitaria de los núcleos rurales.
