La Mancomunidad de Aguas del Sorbe ha informado este miércoles en Guadalajara sobre la situación de la red de abastecimiento tras la incidencia de la pasada semana, un episodio excepcional que provocó la interrupción del suministro y afectó de forma desigual a varios municipios. El asunto fue abordado este martes en una reunión técnica interna con vocales y representantes municipales, según ha explicado en rueda de prensa el vicepresidente de la MAS, Juan Carlos Martín.
Durante su comparecencia, Martín ha puesto en valor la respuesta de los servicios técnicos y de los operarios de la Mancomunidad, que trabajaron durante cerca de 40 horas ininterrumpidas para restablecer el servicio en el menor tiempo posible. El vicepresidente ha asegurado además que en esa reunión hubo coincidencia a la hora de destacar la información detallada facilitada por el equipo técnico durante toda la incidencia.

La MAS ha situado lo ocurrido la semana pasada dentro del seguimiento que viene realizando sobre su red desde hace años. En este sentido, Martín ha recordado que desde 2018 se desarrollan campañas específicas de detección de fugas mediante tecnología avanzada dentro del convenio suscrito con Aganova y Microsoft. Gracias a esos trabajos, se han inspeccionado cerca de 150 kilómetros de red, alrededor del 89% del total, se han localizado 27 fugas y ya se ha reparado el 70% de ellas.
El vicepresidente también ha detallado que entre 2010 y 2025 se han ejecutado alrededor de 90 actuaciones e incidencias en la red. De ese total, 85 correspondieron a problemas de menor entidad, principalmente fugas en juntas, mientras que 5 fueron por rotura del tubo, como la registrada la pasada semana. Según ha señalado, y en línea con lo trasladado por los técnicos, este tipo de fallos son poco frecuentes y no pueden preverse con los sistemas actuales.
Tras este episodio, la Mancomunidad llevará a su Asamblea dos medidas para mejorar la respuesta ante averías de gran magnitud. La primera es la aprobación de un protocolo de actuación ante incidencias sobrevenidas, con una doble vía de comunicación inmediata: por un lado, el director técnico informará al vicepresidente y a la presidenta para que trasladen la situación a los representantes de los ayuntamientos mancomunados o afectados; por otro, la dirección técnica comunicará la incidencia de forma paralela a los responsables técnicos de cada municipio.
La segunda medida mira ya a la renovación de infraestructuras. En concreto, la MAS ha avanzado que ya está redactado el proyecto para renovar un tramo de 1,8 kilómetros en la primera conducción, dentro del término municipal de Marchamalo, entre los puntos kilométricos 28,868 y 30,667. La actuación prevé aumentar el diámetro de la conducción, que pasará de 0,5 a 1,2 metros, y cuenta con un presupuesto base de licitación de 2.480.965,74 euros.
Sobre el estado general de la red, Martín ha defendido que la MAS mantiene un nivel reducido de pérdidas gracias a las labores de mantenimiento e inspección. Los datos facilitados sitúan esas pérdidas en el 3,11% en 2023, el 3,7% en 2024 y el 2,76% en 2025. Según ha señalado, en los últimos años la prioridad ha estado centrada en el mantenimiento, la inspección y la reparación, mientras que ahora se abre una nueva fase con una actuación de renovación estructural de mayor alcance en la primera conducción.
Con ello, la Mancomunidad intenta dar un paso más en la evolución de su sistema de abastecimiento: de la reparación y el control de fugas a una estrategia que combina obras de mayor calado y una comunicación más rápida con los ayuntamientos. Ese es el cambio de fondo que deja la incidencia de la pasada semana y que marcará las próximas decisiones sobre la red que abastece a varios municipios del entorno de Guadalajara.
