UGT ha elevado el tono en la negociación del convenio colectivo de Logística de la provincia de Guadalajara y ha acusado a la patronal de mantener un “bloqueo absoluto” tras ocho reuniones. En una rueda de prensa celebrada este 21 de julio, la secretaria general de FeSMC UGT Castilla-La Mancha, Ana González, aseguró que el sindicato no aceptará ningún recorte de derechos en un sector que considera estratégico para la provincia.
Con la próxima reunión de la mesa fijada para el 1 de septiembre, UGT sitúa sus principales exigencias en el mantenimiento de la cláusula de revisión salarial vinculada al IPC, subidas salariales del 6% y la implantación de una cuarta paga extraordinaria. El sindicato sostiene que el objetivo es blindar el poder adquisitivo de las plantillas y evitar que el nuevo convenio suponga un retroceso en un sector que, según denunció, sigue aumentando beneficios.

La federación también reclama una reducción de la jornada anual de 1.800 horas, mejoras en salud laboral y una subida sustancial del plus de sábados, domingos y festivos para que trabajar en esos días deje de ser una rutina. A ello suma más estabilidad en el empleo, menos dependencia de las ETT, respeto a los permisos retribuidos por cuidados, avances en conciliación y la negociación de planes de igualdad.
UGT rechaza además la implantación del fijo discontinuo a tiempo parcial, una figura que, a juicio del sindicato, abriría la puerta a una mayor precarización en la logística provincial. Ana González defendió que el nuevo convenio debe servir para ampliar derechos y repartir mejor la riqueza generada por un sector con un peso determinante en Guadalajara.
Hemeroteca
El choque actual llega después del convenio provincial 2023-2025, que dejó fijada una jornada de 1.800 horas anuales, 30 días naturales de vacaciones, tres días de asuntos propios y subidas salariales del 4% en 2023, del 3,75% en 2024 y del 3% en 2025, todas con garantía de revisión al IPC real. Ya en marzo de 2026, al arrancar la nueva negociación, las posiciones aparecían muy alejadas: la parte empresarial planteaba una subida cercana al 2%, mientras los sindicatos ponían sobre la mesa un incremento medio de 8.000 euros anuales sobre las tablas de 2025, equivalente al 34%.
Ese recorrido explica el endurecimiento del discurso sindical este julio en Guadalajara, porque la discusión ya no se limita al salario, sino que alcanza a la jornada, la organización del trabajo, la estabilidad contractual y la conciliación. En ese contexto, la reunión del 1 de septiembre se perfila como un punto decisivo para comprobar si la negociación sale del bloqueo o entra en una nueva fase de conflicto.

