El Gobierno de Castilla-La Mancha ha anunciado este miércoles en Almoguera el diseño de una nueva convocatoria de ayudas públicas orientada a la modernización hídrica y la eficiencia energética de las zonas regables de la provincia de Guadalajara. La clausura de la Jornada Técnica sobre Modernización de Regadíos, encabezada por el director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández Zarco, y el delegado provincial del área, Santos López, sirvió para constatar el interés de comunidades de regantes de municipios como Driebes, Cifuentes y Valverde de los Arroyos en concurrir a estos fondos, que priorizarán los regadíos tradicionales, la incorporación de jóvenes y mujeres, y los territorios afectados por el reto demográfico.

El encuentro analizó soluciones técnicas como la sustitución de canales abiertos por canalizaciones enterradas, la sensorización, el telecontrol y la implantación de balsas con plantas solares fotovoltaicas y variadores de frecuencia para rebajar los costes energéticos y optimizar cada metro cúbico. En el ámbito territorial de la comarca, los responsables autonómicos repasaron los avances en las zonas regables del Tajo, donde en Almoguera ya se han modernizado 156 hectáreas de la margen izquierda junto a la Comunidad de Regantes Vega del Río Tajo, al tiempo que prosigue la tramitación de la concentración parcelaria pública en la margen derecha, un proyecto que abarca 654,44 hectáreas de regadío entre los términos municipales de Almoguera, Mazuecos y Yebra.
La modernización del regadío en Guadalajara representa una pieza estratégica para asegurar la rentabilidad del campo en comarcas como La Alcarria y las vegas del Bornova, Badiel, Henares y Tajuña, especialmente en un contexto de sequías recurrentes e irregularidad pluviométrica en la cuenca del Tajo. Históricamente, la transformación de acequias tradicionales en redes presurizadas ha resultado indispensable para evitar el abandono de explotaciones familiares y garantizar el abastecimiento a la industria agroalimentaria local, consolidando el regadío eficiente como una de las principales barreras productivas para fijar población en los municipios ribereños.

