La Consejería de Fomento de Castilla-La Mancha ha sacado a licitación la redacción del proyecto básico y de ejecución para rehabilitar y transformar el edificio ZE-3 ‘H’, conocido como ‘Cantina y Almacenes’, en un nuevo espacio cultural y social dentro del complejo del Fuerte de San Francisco en Guadalajara. El contrato cuenta con un presupuesto de 110.945,94 euros y un plazo global de 20 meses que abarca los ensayos técnicos previos, el estudio de seguridad y salud, así como la posterior dirección facultativa de las obras. Las empresas interesadas podrán registrar sus ofertas hasta el próximo 3 de noviembre a las 14:00 horas, abriéndose los sobres económicos un mes más tarde.
El inmueble sobre el que se intervendrá data de 1940 y suma 1.256 metros cuadrados repartidos en dos alturas, integrados en la delimitación del Proyecto de Singular Interés diseñado para dotar al recinto militar de funciones vecinales y administrativas. Según ha expuesto la delegada de la Junta en Guadalajara, Rosa María García, este trámite afianza la hoja de ruta del Gobierno autonómico en el complejo, sumándose a la reciente adjudicación de las obras de la Nave de Forja a la mercantil CEVIAM EPC por un importe de 4.144.003,68 euros.

Recuperación del patrimonio militar alcarreño
La paulatina regeneración del Fuerte de San Francisco representa una de las intervenciones patrimoniales y urbanísticas más determinantes para el centro urbano de Guadalajara, tras años de litigios administrativos y reclamaciones vecinales sobre el estado de conservación de sus naves históricas. El complejo, de origen religioso y posterior reconversión en maestranza militar y parque de ingenieros, ha permanecido durante décadas como una gran bolsa de suelo e inmuebles en desuso a la espera de un desarrollo integral.
La licitación de la antigua Cantina y el inicio de las obras en la Nave de Forja confirman la reactivación efectiva de los compromisos adquiridos para recuperar el conjunto arquitectónico. Al compatibilizar la conservación de los edificios originales con nuevos usos culturales, formativos y de atención ciudadana, el proyecto busca coser la trama urbana de la capital y devolver a los vecinos de Guadalajara un enclave emblemático que durante generaciones funcionó de forma aislada al resto de la ciudad.

