Los efectos del conflicto en Irán ya se hacen notar con fuerza en la economía de la provincia de Cuenca. Según advierte CEOE CEPYME Cuenca, el Índice de Precios al Consumo (IPC) ha experimentado una drástica subida en marzo, pasando del 1,8% registrado en febrero a un 3,4% interanual. Este repunte rompe de golpe la tendencia de precios controlados y viene motivado, casi en exclusiva, por el encarecimiento de los combustibles y los costes energéticos derivados de la inestabilidad internacional.

En el último mes, los precios en la provincia crecieron un 1,7%, viéndose especialmente afectados los suministros básicos del hogar. El agua, el gas y la electricidad se han disparado un 7,9% solo en marzo, mientras que los carburantes asociados al transporte subieron un 4,8%. La patronal conquense alerta de que esta presión energética castiga con mayor dureza a territorios como Cuenca, con menor tejido productivo para amortiguar el golpe. Además, advierten que el sobrecoste del petróleo terminará trasladándose irremediablemente a la cesta de la compra, complicando el consumo de las familias y recortando aún más los márgenes de las empresas locales.
Evolución y contexto económico
Al revisar la hemeroteca de Liberal de Castilla, se constata un brusco cambio de ciclo respecto a la estabilidad económica que la provincia había logrado consolidar. Durante el último año y principios de 2026, los análisis mensuales de CEOE CEPYME Cuenca reflejaban una inflación moderada, logrando mantenerse por debajo de la barrera del 2% gracias al freno que suponían sectores como el textil, que acumula una caída del −7,4% este trimestre.
Sin embargo, la organización empresarial ha mantenido en sus comunicados de los últimos doce meses una advertencia constante sobre la vulnerabilidad del tejido empresarial conquense ante posibles perturbaciones externas. El repentino salto inflacionista de este mes de marzo materializa esos temores históricos. La situación evidencia que la alta dependencia de los costes de transporte y energía sigue siendo el gran punto débil de la economía provincial frente a cualquier crisis geopolítica global.

