La Junta de Gobierno de la Diputación de Guadalajara ha aprobado este martes una inversión de 2.194.518 euros destinada a mejorar la red viaria provincial. Esta inyección económica, enmarcada en el Plan de Mantenimiento de Carreteras 2026, permitirá ejecutar proyectos de refuerzo y reparación en tres vías que dan servicio a los municipios de Castilforte, Chiloeches y Valdenuño Fernández. El objetivo principal de estos trabajos es solucionar el deterioro del asfalto y garantizar la seguridad del tráfico en la provincia.

Gran parte de este presupuesto responde a la necesidad de reparar los estragos que dejó la borrasca Leonardo el pasado mes de febrero. Las intensas precipitaciones registradas provocaron deformaciones en el firme y colapsaron los sistemas de drenaje, generando baches de gran profundidad. Para revertir esta situación, se destinarán 750.000 euros a la carretera GU-203 en Chiloeches, concretamente en el tramo de Albolleque que une la A-2 y la CM-2004, donde se fresarán las zonas deterioradas y se adecuaran los taludes.
En paralelo, el término municipal de Valdenuño Fernández recibirá una inversión de 699.170 euros para actuar en la GU-1057. Los trabajos se concentrarán entre los kilómetros 5,6 y 9, reparando el firme para impermeabilizar la superficie y restaurando las cunetas afectadas por las tormentas. Por otro lado, la carretera GU-985 en Castilforte cuenta con una partida de 745.348 euros para renovar por completo el asfalto desde la CM-2015, además de instalar nuevas barreras de seguridad y actualizar toda la señalización.
Las tres intervenciones técnicas tendrán un plazo de ejecución de cuatro meses desde su inicio. Las obras se han planificado expresamente para evitar cortes totales de circulación en las vías afectadas, aunque los conductores podrán encontrar restricciones puntuales y desvíos provisionales por el carril contrario. El operativo diseñado garantiza en todo momento el tránsito de los vehículos de emergencia mientras duren los trabajos.
Archivo y evolución del mantenimiento viario
El registro histórico de Liberal de Castilla refleja un patrón constante en la gestión de las carreteras secundarias de Guadalajara durante los últimos años, donde los fenómenos meteorológicos adversos dictan gran parte de la agenda de obras. Tradicionalmente, los planes de mantenimiento provinciales se centraban en corregir el desgaste natural de las conexiones entre pequeños municipios. Sin embargo, la virulencia de los temporales recientes ha obligado a las administraciones a destinar porcentajes cada vez mayores de sus presupuestos a la reconstrucción directa tras las lluvias.
La actual movilización de fondos para paliar los efectos de la borrasca Leonardo sigue la estela de las actuaciones de urgencia que la Diputación ya tuvo que ejecutar tras el paso de fenómenos como Filomena o los daños por escorrentías de las últimas DANAs. Esta evolución demuestra que el mantenimiento viario ha cambiado de enfoque: ya no se trata solo de reasfaltar, sino de redimensionar y limpiar las obras de drenaje para hacerlas resilientes al clima. De este modo, la inyección de estos 2,1 millones de euros permite a los vecinos del corredor del Henares y la Alcarria recuperar la normalidad en sus desplazamientos, consolidando una red provincial que exige cada vez más adaptación frente a las tormentas.

