La Junta de Gobierno de la Diputación de Guadalajara ha aprobado este lunes una partida de 150.000 euros destinada al convenio anual con la Dirección General de la Guardia Civil para el ejercicio 2026. Los fondos servirán para ejecutar obras de conservación y reparación en tres acuartelamientos de la provincia que requieren mejoras estructurales.
Las actuaciones seguirán un orden de prioridad definido por la propia Guardia Civil. En primer lugar, los trabajos darán continuidad a las obras iniciadas el año pasado, centradas en la reparación del tejado del cuartel de Cifuentes y en la reforma integral de las dependencias oficiales en Torija. Una vez cubiertas estas necesidades, la inversión abordará el cuartel de Maranchón para renovar su cubierta y actualizar los sistemas de fontanería y electricidad de su edificio principal.

El acuerdo establece un reparto claro de tareas entre ambas administraciones. La Diputación de Guadalajara asume el grueso de la gestión: financia las obras, redacta los proyectos, tramita la contratación de empresas especializadas y dirige los trabajos. Por su parte, la Comandancia de la Guardia Civil se encarga exclusivamente de tramitar y abonar las licencias o permisos administrativos correspondientes.
El contexto: una estrategia de mantenimiento continuada
Repasando el archivo de Liberal de Castilla sobre los acuerdos de infraestructuras del último año, observamos que las intervenciones actuales en Cifuentes y Torija recogen el testigo directo del convenio firmado en 2025. La aportación anual de 150.000 euros se ha consolidado como norma desde 2020, lo que refleja un plan de mantenimiento a largo plazo para frenar el deterioro de las instalaciones de seguridad en los municipios de la provincia. Que la Diputación asuma la redacción de proyectos y la contratación resulta un factor determinante en este histórico, ya que agiliza la burocracia y garantiza que los fondos se transformen en mejoras reales para los agentes destinados en el entorno rural.

