La Diputación de Cuenca ha lanzado para este ejercicio 2026 una línea de subvenciones de 40.000 euros dirigida a los trabajadores autónomos del sector de la resina. El objetivo de la institución es financiar parte de los gastos de explotación que asumen estos profesionales y asegurar la continuidad de un oficio forestal clave para el entorno rural de la provincia.
Los resineros podrán percibir un máximo de 1.500 euros de ayuda por beneficiario. Esta cifra se calcula otorgando 0,30 euros por cada pino adjudicado para la extracción, con un límite fijado en 5.000 pinos por solicitante. Para optar a estos fondos, los trabajadores deben estar dados de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), ejercer la actividad directamente en municipios conquenses y tener su domicilio fiscal en la provincia.

La convocatoria permite justificar diversos gastos operativos generados entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026. Los conceptos subvencionables incluyen el alquiler o canon de explotación de los montes, los costes propios de la labor extractiva, las aportaciones al fondo de mejoras y el pago de las cuotas de la Seguridad Social.
Javier Cebrián, diputado de Emprendimiento, Reto Demográfico y Agricultura, ha defendido la rentabilidad social y económica de este oficio. El responsable provincial asegura que el aprovechamiento de la resina diversifica la economía de los pueblos y permite crear oportunidades laborales reales, convirtiéndose en una herramienta directa para luchar contra la despoblación desde el respeto al medio ambiente.
Evolución del sector conquense
El seguimiento informativo del medio rural publicado en Liberal de Castilla durante el último año refleja cómo el oficio resinero ha culminado su transición: de ser considerado una práctica tradicional en riesgo de olvido a posicionarse como un sector estratégico. Las anteriores líneas de apoyo institucional han sido determinantes para que los trabajadores puedan amortiguar los costes fijos de los cánones forestales y las cuotas de autónomos frente a la inestabilidad de los precios de mercado.
Esta nueva inyección de fondos para 2026 confirma que la estrategia provincial ha dejado de ser una medida de rescate puntual para consolidarse como un soporte estructural. De este modo, el lector puede comprender que la extracción de resina ya no se fomenta únicamente por su valor cultural, sino como una actividad económica viable que mantiene limpios los montes de Cuenca y fija población de manera efectiva.

