El entorno patrimonial de la Capilla de Luis de Lucena, en plena Cuesta de San Miguel, volverá a convertirse en el epicentro de la danza contemporánea en Guadalajara los próximos días 4 y 5 de julio de 2026. La capital alcarreña acoge la quinta edición del festival gratuito Miradas de Danza, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento que busca sacar el arte de los teatros convencionales. A partir de las 21:00 horas, los vecinos podrán disfrutar al aire libre de siete propuestas escénicas procedentes de Galicia, Cataluña, Navarra, Reino Unido y Ucrania. El concejal de Cultura, Javier Toquero, y el director artístico del evento, Andrés Beladiez, han presentado una programación diseñada para emocionar y sorprender a cualquier viandante. Además, el acto ha servido para desvelar que el grupo Fito y Fitipaldis actuará en el Teatro Auditorio Buero Vallejo en abril del próximo año.

Un viaje desde la intimidad a la catarsis
El diseño de esta quinta edición huye de ser un simple escaparate de tendencias para proponer al espectador una experiencia narrativa completa. Según ha explicado el director artístico, el cartel se ha construido como un viaje emocional que arranca con obras personales y culmina en grandes rituales colectivos en la plaza. La programación, dividida en dos jornadas consecutivas, cuenta con el firme respaldo del Ministerio de Cultura y la red A Cielo Abierto.
La primera jornada del viernes 4 de julio agrupa piezas marcadas por la identidad, la resistencia y el entorno:
Abre la noche la artista gallega Andrea Castro con su obra «Lola y los lamentos», un solo de teatro físico centrado en las crisis de identidad.
Sigue la coreógrafa ucraniana Kateryna Humenyuk con «Trémolo», una obra que utiliza la vibración del cuerpo para abordar la migración y la resistencia.
El catalán Edward Tamayo presenta «Tempo y tono», una exploración donde el entorno y el espectador forman parte de la musicalidad del movimiento.
Cierran la jornada Raquel Ferradás y María de Vicente con «Diz-me, meu amor», un dúo de contact improvisation basado en el peso compartido y la complicidad.
La sesión del sábado 5 de julio eleva la apuesta escénica con grandes reclamos nacionales e internacionales:
La compañía británica Vanhulle Dance Theatre aterriza con «ORB», un intenso dúo que mezcla las acrobacias con los impulsos de las artes marciales.
El coreógrafo catalán Ángel Durán transforma el espacio con «Manifesto», un quinteto sobre la evasión que se inspira directamente en las subculturas urbanas.
El Premio Nacional de Danza Marcos Morau y Led Silhouette ponen el broche de oro con «Los perros», cuarenta minutos de distorsión postural y danza pasional interpretada por Jon López y Martxel Rodríguez.
Cita destacada en el Buero Vallejo para 2027
Aprovechando la presentación del cartel de danza, la concejalía de Cultura ha querido adelantar una de las citas musicales más potentes de la próxima temporada. La banda de rock Fito y Fitipaldis recalará en Guadalajara los días 23 y 24 de abril de 2027. Los conciertos tendrán lugar en el Teatro Auditorio Buero Vallejo como parte de su gira ‘Aullidos Tour. Teatros y Auditorios’.
Este nuevo formato de la banda liderada por Fito Cabrales busca la cercanía con el público en espacios más reducidos e íntimos, tras varios años llenando grandes recintos deportivos. Las entradas para esta esperada visita musical salen a la venta este mismo martes 30 de junio a las 12:00 horas a través de la página web oficial del grupo.
La consolidación de un modelo cultural local
Como hemos venido documentando en el archivo histórico de Liberal de Castilla, la evolución de Miradas de Danza refleja un cambio sustancial en la oferta cultural de la capital alcarreña. Cuando el proyecto dio sus primeros pasos en la primavera de 2022, el reto era mayúsculo: sacar una disciplina a menudo considerada elitista o críptica de los espacios cerrados para exponerla a la mirada casual de los vecinos de Guadalajara. Hoy, cinco ediciones después, aquel experimento inicial se ha transformado en una cita ineludible del arranque del verano.
El salto cualitativo del festival demuestra cómo las propuestas culturales continuadas pueden generar nuevos hábitos en la ciudadanía. Pasar de iniciativas más modestas a programar a un Premio Nacional de Danza o a contar con el aval internacional del Arts Council England confirma que el público local responde positivamente a formatos que combinan la alta calidad con la accesibilidad total. Esta trayectoria consolida la Cuesta de San Miguel no solo como un enclave de altísimo valor patrimonial, sino como un escenario urbano vivo que integra la vanguardia artística de forma natural en las calles de la ciudad.

