De la Cruz ha declarado que “el único plan B que tenía este Gobierno de España era el trasvase del Ebro, algo que sabe que no puede acometer porque es una obra faraónica de 4.000 millones de euros que son impagables y porque la Unión Europea no se lo permitiría”, ya que “es totalmente inviable” desde el punto de vista medioambiental. “Lo han ido cacareando, lo han ido diciendo, pero su único plan B es seguir secando el Tajo”, ha dicho en relación a los anuncios del Gobierno de España hace unas semanas sobre la alternativa de la desalación.

La consejera se ha referido a este aspecto afirmando que “ni siquiera han acometido las infraestructuras necesarias para poner en marcha las desaladoras que ya están construidas y proporcionar agua al Levante”. A su juicio, “cuando se han encontrado con un verano seco han anunciado una subvención de ocho millones de euros al agua desalada y 50 para la última conexión de las plantas desaladoras con las tuberías pero cuando ha llegado el momento han vuelto a trasvasar agua”. “Nos están tomando el pelo”, ha concluido, recordando que esta tecnología es totalmente viable y “una realidad” para 60 millones de personas de 150 países del planeta que se abastecen completamente de agua del mar a través de plantas desaladoras.

La consejera se ha referido también a la llamada “paz del agua de Cospedal”; una paz, ha dicho “que consistía en secar el Tajo”. “No queremos –ha añadido- esa paz. Lo que queremos es diálogo y sensibilidad hacia los problemas del Tajo” porque “tenemos el mismo derecho legítimo a disfrutar del agua”.

 

En este sentido, ha subrayado que este mismo objetivo “se lo plantearemos al Gobierno que entre”, aunque “si hay un cambio de gobierno sabemos que la situación va a ser diferente a la que hemos vivido durante todo el verano y a la que vivimos durante la mañana de hoy”, ha señalado.