La Comunidad de Regantes del Canal del Henares celebrará el próximo 23 de septiembre el acto conmemorativo de su centenario, una cita que servirá para recorrer cien años de gestión colectiva del agua y reconocer el trabajo de las generaciones de regantes que han contribuido a conservar y hacer motor de desarrollo de la comarca a una de las infraestructuras hidráulicas más importantes de la provincia de Guadalajara.
La celebración tendrá lugar a las 11.00 horas en el Centro de Investigación Apícola y Agroambiental (CIAPA), en Marchamalo, y estará presidida por el lema elegido para este aniversario: ‘Un siglo transformando el agua en futuro’, una declaración que conecta el legado histórico de la Comunidad con los retos que afronta actualmente el regadío.
El Canal recorre aproximadamente 40 kilómetros y distribuye el agua a través de tres sectores de riego, aprovechando la propia cota de la presa y sin necesidad de consumo energético para conducir el agua. La Comunidad reúne a cerca de 1.500 comuneros y su zona regable se sitúa en torno a las 6.500 hectáreas, fundamentalmente en municipios de Guadalajara y, en menor medida, de la Comunidad de Madrid.

El presidente de la Comunidad de Regantes del Canal del Henares, Ángel Estremera Díaz, recuerda que la vocación transformadora se encuentra en el propio origen de esta infraestructura. “Había un empeño muy especial en modernizar y poder regar toda esta Vega del Henares”, ha explicado al referirse al proyecto originario que impulsó el conde de Aranda y que pretendía extender el regadío a lo largo de este territorio.
Una vocación de modernización que continúa plenamente vigente cien años después. La conservación de las infraestructuras, la mejora de la eficiencia del regadío y la adaptación de la agricultura a una disponibilidad cada vez más exigente de recursos hídricos forman parte de los principales retos de futuro de la Comunidad.
En este sentido, Estremera insiste en una idea que resume el compromiso que quiere proyectar este centenario: “El agua es un bien finito y debemos gestionarlo eficientemente”.
Recuperar cien años de memoria a través de las fotografías
El centenario quiere prestar también especial atención a las personas que han construido esta historia. Con ese objetivo, la Comunidad de Regantes ha puesto en marcha una iniciativa de recuperación de fotografías históricas y actuales relacionadas con el Canal del Henares, el regadío y su entorno.
La convocatoria está dirigida a comuneros, agricultores, vecinos de los municipios vinculados al Canal, familias y aficionados a la fotografía que conserven imágenes de acequias e infraestructuras, trabajos y labores agrícolas, cultivos, paisajes, pueblos o personas relacionadas de alguna manera con la vida del Canal.
La iniciativa busca especialmente recuperar fotografías que permanecen en álbumes y archivos familiares y que, más allá de su valor técnico, sean capaces de contar cómo el Canal y el regadío han formado parte de la vida cotidiana y de la transformación de la comarca durante generaciones.
Las imágenes recibidas pasarán a formar parte del archivo histórico del centenario y podrán emplearse en exposiciones, publicaciones y actos conmemorativos, respetando en todo momento su autoría.
La Comunidad mantiene además abierto el correo comunidadderegantes@canaldelhenares.es para todas aquellas personas que quieran colaborar en la recuperación de esta memoria gráfica.
Con esta iniciativa y con el acto del próximo 23 de septiembre, la Comunidad de Regantes del Canal del Henares quiere convertir su centenario no solo en una mirada al pasado, sino también en un reconocimiento a quienes han hecho posible su continuidad y en un punto de partida para afrontar las próximas décadas de gestión del agua como fuente de desarrollo del territorio.
Una infraestructura histórica
La Comunidad de Regantes del Canal del Henares fue constituida formalmente el 28 de septiembre de 1926, pero la historia de la infraestructura que gestiona se remonta mucho más atrás. El Canal del Henares fue concebido en la época de la Ilustración, a iniciativa de Pedro de Abarca, conde de Aranda, con el propósito de transformar la agricultura de la Vega del Henares mediante el regadío y aumentar la productividad de sus tierras.
El proyecto tardaría décadas en materializarse. En 1859 se autorizó la ejecución de las obras desde la presa del río Henares, en Humanes, y entre 1865 y 1877 se construyó un primer tramo de 17 kilómetros. Distintas dificultades económicas y técnicas fueron retrasando su desarrollo hasta que, en 1926, coincidiendo con la creación de las Confederaciones Hidrográficas, la explotación del Canal pasó a manos de los propios regantes y nació la Comunidad. La prolongación de la infraestructura hasta Meco culminaría finalmente en 1954.

