Ante el inminente aumento de las temperaturas en la provincia, la Confederación de Empresarios de Cuenca ha activado una campaña urgente de prevención. A través de su Departamento de Prevención de Riesgos Laborales, la organización está advirtiendo a las empresas y autónomos locales sobre los peligros de los golpes de calor en el trabajo. Los técnicos se encuentran visitando los distintos centros de trabajo para explicar la normativa vigente y detallar las medidas organizativas necesarias. El objetivo principal es implantar estrategias efectivas que protejan la salud de las plantillas y eviten accidentes relacionados con el estrés térmico.
La legislación actual prohíbe estrictamente realizar determinadas tareas durante las alertas meteorológicas si no se garantiza la seguridad del personal. Las empresas conquenses tienen la obligación de evaluar los riesgos por altas temperaturas en sus planes de prevención y paralizar la actividad ante alertas de nivel naranja o rojo emitidas por la AEMET. Además, deben adaptar las jornadas hacia las horas más frescas y mantener una climatización adecuada en interiores. Para los trabajos sedentarios, la temperatura debe oscilar entre 17 y 27 grados, mientras que las labores ligeras requieren márgenes de entre 15 y 25 grados.
Medidas organizativas y laborales
El cumplimiento del Real Decreto Ley exige que los empresarios apliquen directrices específicas del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. La compañía debe garantizar el acceso constante a agua potable fresca y habilitar áreas climatizadas, refugios o carpas con sombra para los descansos. Resulta fundamental establecer pausas breves y frecuentes en lugar de un único descanso prolongado. También se debe evitar que los empleados trabajen solos para poder vigilar la aparición de síntomas y permitir que las nuevas incorporaciones se aclimaten al calor de forma gradual.
Para evitar accidentes, los técnicos piden a los trabajadores aplicar las siguientes recomendaciones:
Mantener una hidratación constante durante toda la jornada
Evitar el consumo de sustancias estimulantes
Utilizar ropa ligera, holgada y de tejidos transpirables
Protegerse del sol mediante gorras, sombreros y cremas protectoras
Consumir alimentos frescos y ligeros para facilitar la digestión
Si a pesar de estas precauciones se produce una emergencia, el protocolo exige llamar inmediatamente al 112 para solicitar asistencia médica. Mientras llegan los equipos de emergencia, hay que trasladar al afectado a la sombra y enfriar su cuerpo aplicando paños húmedos o agua fría en la cabeza, cuello, axilas e ingles. Nunca se debe forzar a la persona a beber líquidos si no está completamente consciente o si presenta vómitos.
Evolución de las alertas térmicas
La revisión del archivo en Liberal de Castilla demuestra que la gestión del estrés térmico en Cuenca ha pasado de ser una simple recomendación estival a una exigencia legal ineludible. Durante el último año, las recurrentes olas de calor en Castilla-La Mancha ya forzaron la adaptación e incluso paralización de sectores productivos clave en sus franjas horarias centrales para proteger a los operarios. Esta nueva movilización de la CEOE refleja cómo la normativa laboral ha evolucionado rápidamente, integrando los avisos meteorológicos como un factor vinculante que condiciona de manera oficial la planificación empresarial en toda la provincia.

