La Catedral de Santa María de Cuenca celebrará este sábado, 24 de octubre, el Día de la Catedral con una jornada cultural que fusionará patrimonio histórico, arte contemporáneo y música experimental. La conmemoración girará en torno a dos ejes principales: el centenario del nacimiento del artista Gerardo Rueda, creador de los doce vitrales circulares del triforio, y el diálogo acústico entre el órgano y las campanas en el concierto vespertino «La música y la materia», protagonizado por el organista titular Carlos Arturo Guerra y el compositor Llorenç Barber. Durante toda la jornada, el templo mantendrá su horario de visita pública de 10:00 a 19:00 horas con una tarifa reducida de un euro.

El programa matinal arrancará a las 12:00 horas con la ponencia y visita guiada «De la tierra al Paraíso. Gerardo Rueda y la luz de Dante», a cargo del curador Miguel Ángel Albares. La intervención analizará cómo el artista adaptó su abstracción geométrica a los óculos góticos y al simbolismo dantesco dentro del histórico proyecto vidriero que en los años ochenta sumó también firmas como Gustavo Torner, Bonifacio Alfonso y Henri Dechanet. El recorrido por la retrospectiva del templo exhibirá piezas cedidas por José Luis Rueda y mostrará por primera vez bocetos preparatorios del maestro Jacinto Cuesta Sanabria, realizados en el taller conquense Vítrea. Ya por la tarde, a las 17:00 horas, las familias contarán con un taller infantil de creación de insignias impartido por Miriam San Julián.
El broche a la jornada lo pondrá el concierto de las 20:00 horas en el Coro Capitular, con una entrada de 15 euros, donde los tubos del órgano y el bronce de las campanas explorarán un repertorio de texturas sonoras compartidas. El programa rendirá homenaje a Arvo Pärt por su reciente 90.º aniversario, recordará el cuarto centenario de la ‘Facultad Orgánica’ del maestro barroco Francisco Correa de Arauxo y abordará el minimalismo de Philip Glass junto a piezas de improvisación contemporánea.
Institucionalizada en 2013 en el penúltimo sábado de octubre, esta cita anual busca acercar de forma viva y cercana la riqueza artística del principal templo diocesano, consolidando al Casco Antiguo de Cuenca como un espacio de vanguardia donde conviven la arquitectura medieval y la creación artística más renovadora.

