El Ayuntamiento de Guadalajara ha renovado el aspecto del túnel de la calle Chorrón con una obra de arte urbano que rinde homenaje a la historia local y promueve la sostenibilidad. El concejal de Barrios, David García, y la artista Kora-lie han presentado este miércoles los detalles de esta intervención gráfica. La iniciativa se enmarca dentro de la estrategia del gobierno municipal para revitalizar los espacios públicos a través de la cultura y la educación ambiental.
La composición visual tiene como principal protagonista a la figura histórica de la Condesa de la Vega del Pozo y duquesa de Sevillano, rodeada de motivos florales y mensajes sobre la reutilización de los residuos. Según ha explicado la propia autora, el diseño busca generar curiosidad entre los más jóvenes y concluye con una metáfora visual donde una bola de papel se transforma en un pájaro. De esta forma, el mural intenta mostrar de manera didáctica cómo el reciclaje permite crear cosas nuevas y positivas para el entorno urbano.

Recuperación de espacios públicos
El objetivo de estas intervenciones va más allá de la mejora estética y busca recuperar áreas de paso cotidianas para convertirlas en lugares atractivos y de encuentro vecinal. David García ha señalado que acciones como la del túnel reflejan la voluntad del Consistorio por embellecer los diferentes barrios y fomentar valores cívicos de cuidado del entorno. Para dar continuidad a este proyecto, el Ayuntamiento iniciará próximamente otra obra junto a Kora-lie en el Parque fluvial y tiene adjudicada una nueva actuación en Adoratrices con un presupuesto cercano a los 50.000 euros.
Evolución del arte urbano
Repasando el archivo de Liberal de Castilla, la estrategia de utilizar el arte callejero como herramienta de revitalización en Guadalajara ha experimentado un notable crecimiento durante los últimos años. Esta línea de trabajo municipal comenzó a consolidarse en 2024 con la decoración de las casetas del parque de Adoratrices. Aquella primera actuación funcionó como prueba piloto y su buena acogida ciudadana demostró que este tipo de iniciativas logran integrar espacios previamente degradados en la vida diaria del municipio.
Desde entonces, la capital alcarreña ha ido tejiendo una red de murales que conectan temáticas sociales con el propio paisaje urbano. Un paso previo a la obra de la calle Chorrón fue el mural finalizado hace pocos días en la plaza Juan Diges Antón, junto al polideportivo del Colegio El Doncel, que vinculaba el reciclaje con la práctica deportiva. Con estos proyectos encadenados, Guadalajara afianza un modelo de ciudad donde los muros dejan de ser simples separaciones arquitectónicas para convertirse en soportes que explican la historia local y educan en sostenibilidad.

