El proyecto socioeducativo ‘La Brújula’ sigue consolidándose como un muro de contención frente a la exclusión social en la provincia de Cuenca. La delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, y la delegada provincial de Bienestar Social, Susana Zomeño, han visitado este miércoles las actividades del programa en la capital conquense, donde actualmente participan una treintena de niños, niñas y adolescentes.
Este recurso, financiado por el Gobierno de Castilla-La Mancha mediante los fondos del IRPF y la convocatoria regional de inclusión social, está diseñado para prevenir conductas de riesgo y ofrecer un entorno seguro para el ocio saludable. Gestionado por la asociación Grupo Cinco, ‘La Brújula’ no solo atiende a jóvenes en situación de vulnerabilidad o desventaja social, sino a cualquier adolescente de los diez municipios de la provincia donde está implantado: Cuenca capital, Landete, Mira, Cañete, Talayuelas, Ledaña, Las Mesas, El Pedernoso, El Provencio y La Alberca de Záncara.

Durante la visita, Marian López ha puesto en valor el carácter «fundamentalmente preventivo» de esta herramienta comunitaria. «La prevención es vital porque nos permite detectar dificultades a tiempo, anticiparnos a situaciones negativas e intervenir antes de que los problemas se agraven», ha destacado la delegada autonómica. Con dinámicas centradas en la educación no formal, los educadores del Grupo Cinco trabajan valores como la igualdad, la convivencia y la resolución de conflictos, adaptándose al calendario: por las tardes durante el curso lectivo y en horario matinal en verano, gracias a la colaboración especial de la Fundación «la Caixa» durante la época estival.
Hemeroteca:
Repasando el archivo de Liberal de Castilla, es evidente el peso creciente de ‘La Brújula’ en el mapa de los servicios sociales conquenses. En veranos anteriores, ya destacamos cómo este tipo de iniciativas fomentadas por Bienestar Social eran indispensables en las zonas rurales para fijar alternativas de ocio y formación.
La apuesta de Susana Zomeño, al frente de Bienestar Social en la provincia desde su nombramiento, y de la propia Marian López, mantiene una línea de actuación clara y muy conocida por nuestros lectores: apoyarse en el tejido asociativo del tercer sector. Desde iniciativas con entidades como ATELCU o la Asociación Parkinson Cuenca, hasta la reciente petición a los colectivos sociales para aprovechar la línea de los fondos del IRPF, la Junta sigue delegando el trato directo con la población vulnerable a organizaciones especializadas como, en este caso, Grupo Cinco.
Cierre:
‘La Brújula’ es la demostración práctica de que las políticas de juventud más efectivas son aquellas que apuestan por la prevención y el arraigo local en lugar del simple parcheo. Al involucrar a los jóvenes en la vida de sus propios municipios, se les empodera como ciudadanos de pleno derecho al tiempo que se combate el aislamiento rural y la exclusión. Con la vista puesta en el futuro, este proyecto no solo ofrece un verano diferente a decenas de chavales conquenses; siembra las bases para una generación con más herramientas, mayor autonomía y un sentido de comunidad mucho más fuerte.

