El Ayuntamiento de Guadalajara ha dado el paso definitivo para transformar uno de los accesos principales a la ciudad. La Junta de Gobierno Local ha aprobado la licitación de las obras para humanizar el tramo comprendido entre la glorieta de la Aviación Española y la del Retén de Cogolludo, en pleno eje Avenida del Ejército-Plaza de España.
La actuación cuenta con un presupuesto estimado de 4.453.151 euros, sin incluir el IVA, y forma parte del plan integral de mejora del Casco Antiguo. El objetivo del consistorio es cumplir con los estrictos plazos que marcan los fondos europeos FEDER, los cuales exigen tener ejecutado y pagado al menos el 20 por ciento del proyecto antes del 31 de marzo de 2027.
En paralelo a este gran proyecto urbanístico, el equipo de Gobierno ha desbloqueado la renovación del parque móvil de la Policía Local con la licitación de 17 nuevos vehículos mediante la fórmula de arrendamiento con opción a compra por 1,2 millones de euros. También se ha garantizado la continuidad del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) con una prórroga temporal de hasta nueve meses mientras culmina la tramitación de la nueva adjudicada, manteniendo intactas las condiciones actuales para cientos de usuarios.

En el ámbito social, destacan dos nuevas inyecciones económicas de carácter nominativo en el Plan Estratégico de Subvenciones. La Asociación Nipace recibirá 150.000 euros para financiar el sistema RYSEN, una tecnología avanzada de rehabilitación para menores con parálisis cerebral. Por su parte, el Colegio Provincial de Abogados contará con 10.000 euros para mantener un servicio gratuito de asistencia jurídica para personas mayores. La sesión de la Junta se completó con la ampliación del contrato de limpieza municipal para incluir la Casa de los Cuentos y la concesión de varias licencias, entre ellas la ampliación del concesionario de tractores GRAFERCA en la avenida de Roanne y nuevas construcciones de la promotora Covinsa en el sector de Aguas Vivas.
Archivo y evolución urbana
La transformación de la Avenida del Ejército no es una intervención aislada, sino que responde a una demanda estructural en el diseño viario de Guadalajara. Tal y como reflejan las páginas de Liberal de Castilla, el debate sobre la integración de este eje —que históricamente marcaba una división dura entre las antiguas instalaciones militares de la ciudad y el centro civil— ha centrado buena parte de la estrategia de movilidad de las últimas legislaturas. La necesidad de pacificar el tráfico y recuperar espacio para el peatón vertebraba ya los primeros bocetos del Plan de Actuación Integrado del Casco Antiguo.
Con la aprobación de este expediente de contratación, el actual equipo de Gobierno materializa años de planificación teórica, pasando de los planos a la inminente ejecución de las obras por el imperativo legal y financiero de Europa. Guadalajara afronta ahora el reto no solo de rediseñar la movilidad en uno de sus puntos de mayor densidad de vehículos, sino de ejecutar los trabajos contra el reloj para garantizar la inyección económica comunitaria que hará posible la integración de esta arteria.

