Por Miguel A. Badal Salvador

Bajo el título de ‘Sueños, Patrimonio y Futuro’, Cañete celebró ayer lunes una jornada especial enmarcada dentro de la semana cultural de su Alvarada Medieval. Se trataba de poner en valor, aprovechando el clima de celebración por el vigésimo aniversario de la fiesta, las importantes labores de conservación y restauración que se han venido realizando en este importante recinto amurallado durante los últimos años.

La Alvarada pone en valor el recinto amurallado de Cañete
Foto: Enrique Martín

La jornada se inició en la iglesia de San Julián, escenario de los actos más solemnes e institucionales que se llevan a cabo a lo largo de los diez días que dura La Alvarada. El acto contó, una vez más, con la presencia del presidente de Diputación Provincial de Cuenca, don Benjamín Prieto Valencia —quien ha querido participar activamente en la vigésima edición de esta reconocida fiesta medieval—, y de Sagrario Ibáñez Martínez, alcaldesa de la localidad.

Pese a que el eje central de esta XX Alvarada gira en torno al mundo juglaresco, la Comisión Organizadora ha querido dedicar este año una jornada especial al monumental conjunto amurallado con el que cuenta la villa de Cañete. El momento era oportuno, ya que en fecha reciente se han completado las labores de conservación y rehabilitación de la puerta de las Eras, que abre paso desde el casco urbano hasta los lienzos orientales de la muralla —el espacio denominado paseo del Boleo—, y cuyo acceso desde el exterior ha permanecido bloqueado durante décadas. El objetivo era, no sólo mostrar la importancia de los trabajos realizados, sino presentar el recinto amurallado de Cañete como el conjunto de su naturaleza más importante de la provincia de Cuenca y uno de los ejemplos de fortificación califal más destacable de toda España.

Fue doña Mar Juzgado Navarro, profesora de Historia del Centro Asociado de la UNED en Cuenca, quien pronunció la conferencia ‘Las murallas de Cañete a la luz de las últimas investigaciones’. A lo largo de la misma, se profundizó en todos y cada uno de los elementos de los que se compone el conjunto amurallado de Cañete, así como en las labores de conservación y en los últimos descubrimientos que se han podido realizar durante las mismas. La profesora incidió en la importancia del recinto, con muros que fueron levantados en la época califal, con una altura de entre 5 y 7 metros y cubos añadidos a lo largo del siglo XII. Es muy característico el sistema quebrado o de cremallera de las murallas de Cañete, que también se puede observar en otros puntos de la provincia —como en el espacio de la albacara de Uclés—, y que le dan un aspecto original y poco común. Este sistema es especialmente visible en la parte oriental, en los lienzos que discurren junto a la carretera de Valdemeca, que son, sin lugar a dudas, los que mejor se conservan. El resto del recinto, aunque dañado por las transgresiones vecinales y los cortes seccionales realizados durante el siglo pasado para el acceso de vehículos, se conserva en casi toda su integridad, haciendo de Cañete uno de los conjuntos amurallados más interesantes y mejor conservados de toda la región.

En el acto también estuvo presente Francisco Tórtola Gómez, arquitecto encargado del proyecto de rehabilitación de la puerta de las Eras. Él pudo explicar de primera mano las tres fases de restauración de este importante conjunto amurallado que se han acometido en los últimos seis años y en los que la Diputación Provincial de Cuenca ha invertido cerca de 590.000 euros. Dichas fases han incidido especialmente en cinco puntos del recinto: la zona del Postigo y el entorno de la Oficina de Turismo, con la parte del muro que hace de punto de apoyo para uno de los flancos de la iglesia de Santiago; el paseo del Boleo, que recupera para el público una zona marginal y casi desconocida de la villa; la puerta de la Virgen, que alcanzaba ya un alto nivel de deterioro; los lienzos que flanquean el conocido Huerto de Doña Julia, que habían perdido parte de su paramento exterior de mampostería de piedra, y finalmente la recién rehabilitada puerta de las Eras. Francisco Tórtola explicó como se habían acometido esos trabajos, las dificultades encontradas y el criterio adoptado en la labor de restauración.

Benjamín Prieto Valencia, por su parte, defendió una vez más la importancia y la monumentalidad de la villa de Cañete, y quiso poner también énfasis en el hecho de que las labores de conservación realizadas sobre su patrimonio histórico sirven en gran medida para aumentar el valor potencial como destino turístico de esta localidad, generando más empleo y riqueza para toda la comarca. Durante la jornada inaugural del pasado sábado, Benjamín Prieto ya felicitó a los cañeteros por haber apostado durante veinte años por una fiesta como la de La Alvarada, renovando el compromiso de la Diputación Provincial de Cuenca con esta localidad serrana y su patrimonio monumental.

El acto fue seguido de una visita dirigida por el cronista oficial de la villa, don Miguel Romero Saiz, que permitió a los asistentes conocer in situ los trabajos realizados. El recorrido finalizó en la misma puerta de las Eras, donde los asistentes, acompañados de Benjamín Prieto y de la propia alcaldesa de la villa, pudieron disfrutar de un vino de honor en compañía del grupo de guitarristas de Cañete, que amenizó una tarde dedicada a la historia y al valioso patrimonio medieval con el que cuenta esta localidad de la Serranía Baja de Cuenca.