El grupo municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares ha decidido abstenerse en la votación del último Pleno municipal sobre el expediente de suplemento y crédito extraordinario. La portavoz de la formación, María José Pérez Salazar, ha justificado esta decisión por la falta de transparencia del actual equipo de Gobierno, al que exige explicar detalladamente de dónde procede un remanente de tesorería cercano a los 17 millones de euros antes de dar luz verde a nuevas modificaciones presupuestarias.

Durante el debate en el Pleno, la coalición lamentó que el alcalde no ofreciera detalles sobre la generación de estos fondos. Izquierda Unida reclama conocer la ejecución presupuestaria del ejercicio 2025 y el estado real de las cuentas municipales. El objetivo de la formación es aclarar a la ciudadanía si este abultado remanente es consecuencia de inversiones previas que no se han llegado a ejecutar, de servicios públicos que han dejado de prestarse, o si responde a un incremento en la recaudación fiscal del municipio.
Pérez Salazar ha recalcado que no cuestionan la utilidad de las obras planificadas, sino la opacidad del proceso. De hecho, la portavoz subraya que gran parte de las actuaciones que incluye el nuevo expediente nacieron del proyecto de inversiones elaborado por el exconcejal de Urbanismo de Izquierda Unida, Rodrigo Vasco. Ese trabajo técnico previo permitió a Azuqueca de Henares captar unos seis millones de euros en financiación para mejoras urbanas, proyectos que la coalición quiere ver finalizados bajo un marco de estricto rigor económico.
Al revisar la hemeroteca de Liberal de Castilla sobre la gestión municipal en Azuqueca de Henares, se observa claramente la evolución del papel de Izquierda Unida en el consistorio. Durante su etapa al frente del área de Urbanismo, la formación asumió un rol ejecutivo enfocado en la planificación a largo plazo y la captación de fondos externos para transformar la ciudad. Este historial explica su actual postura en la corporación.
El paso de la gestión directa de Urbanismo a su actual posición fiscalizadora marca la estrategia política del grupo en el presente mandato. Por un lado, reivindican la autoría intelectual de unas inversiones que consideran beneficiosas para los vecinos de Azuqueca. Por otro, utilizan el peso de sus votos para exigir que la gestión de recursos públicos millonarios no se limite a presentar listados de obras, sino que cumpla con los estándares de rendición de cuentas y transparencia financiera que marcan la ley y la responsabilidad política.

