El grupo municipal de Izquierda Unida (IU) en Azuqueca de Henares ha reclamado al alcalde y a su equipo de Gobierno que actúen con «firmeza» ante la creciente preocupación de los vecinos de la zona del Camino de la Barca, quienes denuncian un deterioro constante de sus espacios comunes y serios problemas de convivencia vinculados al comportamiento de determinados inquilinos.

Según relatan los residentes, la situación se ha vuelto insostenible en el día a día de sus inmuebles: cerraduras rotas, suciedad acumulada en los ascensores y diversos desperfectos en los elementos comunes forman parte ya del paisaje habitual. Ante este escenario, la portavoz de IU, María José Pérez Salazar, ha exigido al Consistorio que utilice todas las competencias municipales a su alcance para intervenir. «El Ayuntamiento no es responsable de los daños que puedan provocar particulares, pero eso no puede convertirse en una razón para que el Gobierno municipal permanezca al margen», subrayó.
Pérez Salazar considera que el tiempo de escuchar quejas ha terminado y es el momento de aplicar soluciones reales. En este sentido, la formación de izquierdas exige al Ayuntamiento que refuerce la vigilancia en la zona y mejore la coordinación de la Policía Local con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Asimismo, ven «imprescindible» establecer una mediación efectiva con los propietarios o entidades responsables de los inmuebles afectados.
«Gobernar no es comentar en redes sociales»
La portavoz de IU también ha lanzado una dura crítica directa a la forma de gestionar del actual alcalde, exigiéndole que abandone su papel de «comentarista permanente» en internet para reunirse cara a cara con los vecinos del Camino de la Barca y darles explicaciones concretas.
«Mientras dedica tiempo a contar la actualidad municipal en redes, hay vecinos que están reclamando que alguien se ocupe de los problemas que tienen en sus propios portales. Gobernar no es comentar lo que ocurre: es actuar para cambiarlo», sentenció Pérez Salazar, recordando que «es injusto» que quienes cumplen cívicamente las normas acaben pagando las consecuencias de aquellos que no respetan la convivencia vecinal.

