El Gobierno de Castilla-La Mancha ha completado esta semana el asfaltado de 12,8 kilómetros de la carretera CM-2105 en Huélamo, con una inversión de 2.057.133 euros destinada a reforzar el firme y mejorar la seguridad vial en la Serranía conquense.
La delegada provincial de Fomento, Ana Ponce, visitó las obras este 20 de agosto junto al alcalde de Huélamo, Leopoldo Martínez; el diputado provincial y alcalde de Tragacete, Diego Yuste; y el jefe de Servicio de Carreteras, Javier San Mauro.
Los trabajos, ejecutados entre los puntos kilométricos 46 y 58,8, han consistido en refuerzo del pavimento mediante aglomerado en caliente. El repintado de marcas viales se realizará en los primeros días de septiembre por recomendación técnica.

La actuación responde al deterioro acumulado en este tramo, que presentaba fisuras, baches y deformaciones generalizadas que habían obligado a reparaciones puntuales en años anteriores.
Hemeroteca
El archivo de liberaldecastilla.com muestra que la Diputación de Cuenca mantiene una línea activa de inversión en infraestructuras viarias. Noticias recientes reflejan licitaciones por más de 1,8 millones de euros para equipar parques de bomberos en Priego y Cañete, así como avances en la nueva Oficina de Empleo de Cuenca en Villa Román.
La cobertura informativa de la provincia incluye tanto obras de infraestructura como actuaciones de seguridad vial, con la Policía Local de Cuenca intensificando controles con radar tras detectar vehículos a 100 km/h en casco urbano.
Contexto histórico y evolución
La CM-2105 no es una carretera cualquiera en el mapa de Cuenca. Constituye una de las principales vías de acceso desde la capital hacia Vega del Codorno, el Nacimiento del Río Cuervo y el puerto del Cubillo, enclaves turísticos de la Serranía que han ganado relevancia en la última década como destinos de naturaleza y senderismo.
La inversión de 2 millones en Huélamo forma parte del Plan de Refuerzo de Firmes 2026-2027, dotado con 6,8 millones para actuar sobre 60 kilómetros de carreteras autonómicas en la provincia. Este plan marca un cambio de estrategia: de las reparaciones puntuales y reactivas se pasa a un programa planificado que prioriza tramos con mayor deterioro acumulado.
Dentro de este mismo programa ya se ha completado el aglomerado en 5,81 kilómetros de la CM-2054 en Leganiel, y están previstas actuaciones próximas en dos tramos de la CM-2105 en Villalba de la Sierra (2,73 km y 0,42 km).
La evolución es clara: la red viaria de la Serranía, históricamente marcada por el mantenimiento correctivo, entra en una fase de renovación sistemática. Para municipios como Huélamo, Tragacete o Villalba de la Sierra, esto significa no solo mejor pavimento, sino mayor conectividad con los núcleos turísticos que sostienen parte de su economía local.
Ana Ponce lo resume con precisión técnica: estas inversiones permiten avanzar de manera planificada, reforzando la seguridad vial y las comunicaciones en el medio rural. En una provincia como Cuenca, donde la despoblación y la accesibilidad son dos caras de la misma moneda, el estado de las carreteras condiciona directamente la viabilidad de los pueblos.

