La provincia de Guadalajara gestionó un total de 1.199 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) durante el ejercicio 2025, según el balance presentado este miércoles por la Fundación Ecolec. Este volumen de tratamiento supone una media de recogida de 21,22 kilos de residuos tecnológicos por habitante en el territorio provincial, lo que sitúa a la sociedad guadalajareña en unos registros destacados de implicación en la retirada controlada de electrodomésticos y dispositivos fuera de uso.

El director general de la entidad ambiental, Luis Moreno, ha remarcado la relevancia de canalizar adecuadamente esta fracción de basura para evitar fugas contaminantes y reincorporar materias primas al circuito industrial, señalando como ejemplo que la mala gestión de un único frigorífico emite gases equivalentes a los que produce un coche a lo largo de 15.000 kilómetros. La correcta separación cobra especial valor frente a la tendencia mundial reflejada en el informe The Global E-Waste Monitor de Naciones Unidas, que constata que la generación global de residuos tecnológicos avanza a un ritmo cinco veces superior al de su reciclaje y proyecta alcanzar los 82 millones de toneladas generadas hacia el año 2030.
El volumen alcanzado en Guadalajara se enmarca en la evolución de las políticas provinciales y de los consorcios locales de residuos para modernizar la red de puntos limpios fijos y móviles, especialmente en el Corredor del Henares y las cabeceras comarcales. Históricamente, la creciente implantación de centros logísticos de distribución y el aumento poblacional en los municipios del entorno metropolitano de la capital habían intensificado la necesidad de reforzar los canales de recogida de RAEE. Este avance en la tasa por habitante muestra cómo la ciudadanía y el tejido comercial de Guadalajara han consolidado hábitos de economía circular, fundamentales para frenar el vertido ilegal de metales pesados en las zonas periurbanas y rurales de la provincia.

