El concejal de Asuntos Taurinos del Ayuntamiento de Guadalajara, Santiago López Pomeda, ha presentado en la plaza del Jardinillo las principales novedades de los encierros que formarán parte de la Feria Taurina y de las Fiestas en honor a la Virgen de la Antigua. La programación taurina de la capital se amplía de cuatro a cinco festejos populares, que recorrerán el trazado tradicional del casco histórico recuperado bajo el mandato de la alcaldesa Ana Guarinos y contarán con un circuito de megafonía integral desde la calle Capitán Arenas hasta la Plaza Mayor.
Para responder a la elevada demanda tras distribuirse más de 35.000 entradas para el coso de Las Cruces entre peñistas y empadronados, el consistorio instalará una pantalla gigante en la céntrica plaza de Santo Domingo para seguir la carrera en directo. En el plano operativo, el Ayuntamiento dispone por primera vez de toda la infraestructura del vallado en propiedad, sustituyendo los préstamos de municipios madrileños empleados en la edición precedente y dotando a las talanqueras del casco antiguo de dos tablones inferiores de acero reforzado, gateras de evacuación rápida y siete nuevas puertas antirretorno en bocacalles y zonas estratégicas.

El dispositivo sanitario articulará un esquema cardioprotegido con diez puestos de desfibrilación a lo largo de la manga y otros dos puntos de reanimación en la plaza de toros, coordinando con el Sescam los relevos hospitalarios para garantizar la disponibilidad médica. La programación incluye la Cabestrada Saleri II —que podrá ser corrida por participantes y estrenará un cabezudo dedicado al diestro de Romanones—, actividades de fomento como la mañana taurina infantil y el denominado Encierro de la Jota, preservando la singularidad de ser, junto a Pamplona, la única capital de provincia donde se corren en puntas los toros de lidia que se torean por la tarde.
Hemeroteca
La consolidación de este modelo festivo responde al seguimiento informativo desarrollado por Liberal de Castilla desde la reintroducción de las carreras de reses bravas por las arterias del centro urbano. En la hemeroteca del diario constan los sucesivos balances de seguridad ciudadana coordinados en la Mesa del Encierro, el impacto económico registrado en la hostelería de la calle Mayor y los debates en torno a los planes de autoprotección necesarios para compatibilizar la afluencia multitudinaria con el tránsito vecinal de la capital alcarreña.
Cierre
La adquisición de talanqueras propias y la ampliación del calendario consolidan la apuesta municipal por asentar el encierro del casco histórico como el gran escaparate turístico y de identidad local durante la Semana Grande. Con la incorporación de tecnología audiovisual en Santo Domingo y un diseño de vallado enfocado a la evacuación inmediata, Guadalajara afianza un dispositivo de seguridad que busca minimizar los riesgos inherentes a un festejo con reses en puntas, garantizando el relevo de corredores y el dinamismo comercial en el corazón de la ciudad.

