La campaña divulgativa «Guadalajara rumbo al eclipse», organizada por la Diputación Provincial y la asociación Astroguada, ha concluido este fin de semana en Molina de Aragón tras formar a más de 2.000 ciudadanos. Durante los meses de junio y julio, esta iniciativa ha recorrido la geografía provincial con el objetivo de preparar a la población para la observación segura del eclipse total de sol que tendrá lugar el próximo 12 de agosto, un evento astronómico del que Guadalajara será testigo privilegiado.
Para llevar a cabo este programa, una treintena de especialistas y monitores de Astroguada han recorrido cerca de 3.000 kilómetros equipados con sus telescopios. Ante la alta demanda vecinal, la organización tuvo que ampliar el calendario inicial de 15 conferencias y tres observaciones a un total de 18 charlas y 11 observaciones solares públicas. Las sesiones se han adaptado a las condiciones particulares de cada localidad, detallando los horarios, las fases del eclipse y las medidas de protección visual obligatorias.

El presidente de Astroguada, Alfonso Espinosa, ha valorado el éxito de asistencia, subrayando el interés mostrado por adultos, niños, docentes y autoridades municipales. Espinosa ha agradecido a la diputada de Cultura, Sabrina Escribano, el respaldo institucional a esta campaña, la cual ha llegado a municipios como Hita, Orea, Torija, Alcolea del Pinar, Sigüenza, Campisábalos, Cifuentes o Galve de Sorbe, e incluso a espacios singulares como una ermita en Motos.
Evolución de la divulgación astronómica en la provincia
El seguimiento de la actualidad astronómica en el archivo de Liberal de Castilla refleja cómo la observación del cielo en Guadalajara ha dejado de ser una afición minoritaria para convertirse en un importante activo cultural y de cohesión territorial. Durante los últimos años, la labor continuada de agrupaciones científicas locales ha sido clave para poner en valor la pureza de los cielos en comarcas de la provincia, promoviendo el conocimiento y atrayendo un turismo especializado.
Esta campaña previa al eclipse del 12 de agosto marca un hito en esa evolución histórica. El contexto demuestra un salto cualitativo evidente: se ha pasado de organizar observaciones nocturnas aisladas para aficionados, a coordinar un despliegue institucional masivo que recorre miles de kilómetros. De esta manera, se garantiza que un evento histórico excepcional se convierta en una experiencia accesible, segura y con rigor científico para los habitantes de todas las comarcas guadalajareñas.

