Más de 10.000 personas se han concentrado este miércoles en la Plaza Mayor de Guadalajara para expresar su apoyo y solidaridad con Ceuta. Durante la cita, convocada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) coincidiendo con el Día de Ceuta, la alcaldesa, Ana Guarinos, ha dado lectura al manifiesto institucional en el que ha afirmado de forma contundente que «Guadalajara está con Ceuta. España está con Ceuta».

El acto ha arrancado con la interpretación del Himno de Ceuta y ha culminado con el de España, reuniendo no solo a vecinos de la ciudad, sino también a representantes institucionales, colectivos sociales y ciudadanos vinculados a la ciudad autónoma. Durante la lectura del manifiesto, la alcaldesa ha lanzado uno de los mensajes más aplaudidos de la jornada en defensa de la integridad territorial del país, asegurando que «la soberanía española sobre Ceuta no se cuestiona y la integridad territorial de España no se negocia». El consistorio ha querido destacar además la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, profesionales sanitarios y voluntarios que trabajan para garantizar la convivencia. La plaza y sus accesos quedaron completamente desbordados, registrando una de las movilizaciones más multitudinarias de los últimos años en la capital alcarreña.
Esta imagen de unidad masiva en las calles de Guadalajara llega como culminación de varios días de intensa actividad institucional y política en torno a la crisis ceutí. En las jornadas previas al 2 de septiembre, el Ayuntamiento ya había registrado una moción conjunta de urgencia —presentada por los grupos PP y VOX— para manifestar de manera formal el apoyo a Ceuta desde el Pleno Municipal. Aquel debate previo generó importantes fricciones políticas locales; mientras Ana Guarinos y su equipo reclamaron situar la crisis como un asunto de interés para la Seguridad Nacional, desde la oposición, el portavoz socialista Alberto Rojo acusó a la alcaldesa de presentar un texto partidista que buscaba «dividir entre suyos y ajenos» más que mostrar solidaridad real. Pese a la tensión de los días previos en el salón de plenos, el llamamiento final de la FEMP y del propio Consistorio ha logrado traducirse en una respuesta ciudadana histórica en el corazón de la capital alcarreña.

