El Ayuntamiento de Guadalajara ha exigido al Gobierno de España y a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) que blinden de forma prioritaria el abastecimiento y las expectativas de crecimiento de la ciudad y de los 44 municipios integrados en la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), antes de autorizar cualquier nueva concesión o derivación solicitada por la Comunidad de Madrid a través del Canal de Isabel II.

La alcaldesa de la capital, Ana Guarinos, ha remitido sendas cartas al presidente del Gobierno, a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y al responsable de la cuenca del Tajo para fijar una postura institucional tajante: ningún nuevo aprovechamiento del río Sorbe puede salir adelante sin un estudio técnico actualizado que evalúe previamente las demandas residenciales, industriales y agropecuarias de la provincia, así como los previsibles escenarios de sequía y reducción de caudales. Guarinos ha advertido de que la histórica solidaridad hídrica de Guadalajara no puede convertirse en un freno a la implantación de nuevas empresas, la creación de empleo o el desarrollo demográfico de la comarca.
Entre los requerimientos formulados a los organismos estatales, el consistorio alcarreño sitúa como prioridad inaplazable el desbloqueo de la conexión entre los sistemas Sorbe y Bornova a través de los embalses de Beleña y Alcorlo. La regidora reclama al Ejecutivo central dotación presupuestaria suficiente, un calendario vinculante y plazos concretos para ejecutar esta infraestructura estratégica, demandada durante décadas para garantizar la seguridad hídrica de todo el corredor ante episodios de escasez prolongada. Asimismo, insta a la CHT a explorar vías alternativas para resolver las necesidades del Canal de Isabel II sin mermar los caudales asignados a Guadalajara.
Este posicionamiento reactiva una de las batallas históricas con mayor seguimiento en las páginas de Liberal de Castilla, donde la defensa de las reservas hídricas provinciales y la culminación definitiva del enlace Alcorlo-Beleña han vertebrado el debate político y social entre administraciones. Con este paso al frente por vía administrativa ante los máximos responsables hídricos del país, el Ayuntamiento busca consolidar una posición de fuerza común en la Mancomunidad de Aguas del Sorbe y anticiparse a cualquier decisión ministerial que hipoteque el futuro urbanístico e industrial del territorio.

