El segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Guadalajara, Alfonso Esteban, ha reclamado hoy al Gobierno de España que acelere la tramitación de la variante de la N-320 y defina una solución integral para el nudo de Cuatro Caminos. Durante su comparecencia, el concejal insistió en que ambas infraestructuras son estratégicas para la movilidad de la ciudad y exigió respuestas específicas a las administraciones competentes para frenar los continuos retrasos.

El bloqueo administrativo de la variante
El responsable municipal explicó que la variante de la N-320 acumula tres años de demora. En febrero de 2023, el Ministerio sometió a información pública el estudio informativo con la promesa de aprobarlo ese mismo año. Sin embargo, en la actualidad solo se ha conseguido una aprobación provisional, lo que impide cualquier avance real sobre el terreno.
Esteban aclaró que para iniciar las obras todavía es necesario superar una larga lista de trámites burocráticos:
Un nuevo periodo de información pública.
La obtención de la Declaración de Impacto Ambiental.
La aprobación definitiva del estudio informativo.
La redacción del proyecto constructivo.
La dotación presupuestaria en los Presupuestos Generales del Estado.
En este contexto, el teniente de alcalde criticó la actitud del diputado nacional y exalcalde, Alberto Rojo. Le acusó de presentar como un logro lo que considera un retraso evidente y de limitar su implicación a presentar una única pregunta en el Congreso durante los últimos tres años.
El soterramiento como única solución
Respecto al nudo de Cuatro Caminos, el Ayuntamiento remitió el pasado 28 de noviembre un escrito a la Demarcación de Carreteras del Estado para fijar su postura oficial. El Consistorio defiende que la solución definitiva para este punto negro pasa por el soterramiento total o parcial del tráfico rodado. Esteban subrayó que, aunque la variante desvíe parte de la circulación, la zona de Cuatro Caminos seguirá asumiendo los desplazamientos diarios hacia los centros educativos, el Hospital Universitario y los nuevos desarrollos de la ciudad.
El equipo de gobierno local ha rechazado de plano el proyecto de instalar pasarelas peatonales elevadas por los problemas de accesibilidad y seguridad que generan. En su lugar, el Ayuntamiento apoya como medida provisional la alternativa planteada por la Dirección General de Tráfico, basada en la semaforización de los pasos de peatones y en mejoras puntuales de ordenación. Para sacar adelante estas medidas, Esteban exigió reactivar el grupo de trabajo interinstitucional que la Subdelegación del Gobierno mantiene paralizado desde junio de 2024.
Hemeroteca: una reivindicación de casi tres décadas
El debate sobre la N-320 y el colapso de Cuatro Caminos es una constante en el archivo informativo de Guadalajara. Los registros documentales reflejan que la infraestructura alcanzó su fase más avanzada entre los años 1998 y 2002. En aquel momento, hace ya 28 años, el proyecto logró la aprobación definitiva del estudio informativo y superó el trámite de la Declaración de Impacto Ambiental.
Casi tres décadas después de los primeros planes para desviar el tráfico y conectar la ciudad con el entorno hospitalario, las administraciones siguen atascadas en los despachos. La caducidad de los estudios previos y la falta de continuidad en las inversiones estatales han convertido la variante en un bucle burocrático. Esta evolución histórica evidencia que el problema no radica en la complejidad técnica del nudo de Cuatro Caminos, sino en la ausencia de voluntad política sostenida para adaptar los accesos de la capital a su crecimiento demográfico.

